La crisis abierta en Venezuela tras los ataques de Estados Unidos también sacudió a Cuba. Un comunicado oficial vinculó la caída de uniformados cubanos a tareas de seguridad acordadas con Caracas, algo que durante años permaneció fuera del discurso público.
En Venezuela, autoridades atribuyeron las bajas a acciones combativas ocurridas durante la operación del 3 de enero de 2026. En consecuencia, el episodio reforzó la percepción de una cooperación profunda entre ambos gobiernos, con efectos directos en la seguridad del Estado venezolano.
Cubanos en tareas de seguridad que antes se negaban
El gobierno cubano informó que los fallecidos integraban el Ministerio del Interior y las Fuerzas Armadas Revolucionarias y que actuaban por solicitud de órganos homólogos venezolanos. También decretó luto nacional el 5 y 6 de enero de 2026 y publicó identidades y rangos que abarcaron personal subalterno y mandos superiores.
Por otro lado, voceros estadounidenses sostuvieron que esos agentes formaban parte del aparato de seguridad de Nicolás Maduro. Esa lectura coincidió con versiones repetidas desde la era de Hugo Chávez, cuando periodistas y exmilitares reportaron presencia cubana en el anillo presidencial.
Acuerdos, petróleo y control institucional
Analistas de defensa señalan que la alianza tomó forma con convenios de cooperación que Cuba y Venezuela firmaron a inicios de siglo. Además, describen cláusulas reservadas que facilitaron asesoría en inteligencia y acompañamiento en dependencias sensibles, como identificación y migración, aduanas y protección de altos cargos.
Asimismo, exfuncionarios chavistas han explicado que Chávez aumentó esa dependencia tras el intento de golpe de 2002, al desconfiar de sectores militares locales.
La revelación pública cambia el terreno político y diplomático. De igual manera, obliga a medir el alcance real de la cooperación y sus consecuencias en una transición que aún se define.
El gobierno cubano reportó 32 cubanos muertos y Venezuela informó 23 venezolanos fallecidos durante los ataques.