El sistema judicial de Florida cerró un capítulo clave en uno de los casos más impactantes ocurridos en Hialeah. Derek Rosa admitió su responsabilidad penal por el asesinato de su madre, Irina García, ocurrido en octubre de 2023.
Durante la audiencia, el tribunal confirmó que el adolescente aceptó el cargo de homicidio en segundo grado. Con esta decisión, evitó un juicio y acordó una sentencia de veinticinco años de prisión, conforme a lo establecido por la fiscalía.
Derek Rosa acepta acuerdo y sentencia por homicidio
El juez validó la declaración tras confirmar que Derek Rosa comprendía las consecuencias legales. El joven reiteró ante la corte que reconocía haber cometido el crimen, tal como lo expresó previamente en una llamada al 911 y ante detectives.
Asimismo, el padrastro del acusado tomó la palabra y pidió que se aplicara la ley. En su intervención, recordó a la víctima como una madre dedicada y señaló que la pérdida destruyó a la familia de forma irreversible.
El proceso avanzó luego de que un juez determinara que la confesión inicial del menor podía usarse como evidencia. La fiscalía sostuvo que el adolescente actuó con comprensión de sus derechos y del entorno durante los hechos.
Posturas encontradas marcan el cierre del caso
La fiscal del condado Miami Dade afirmó que la resolución no reduce la gravedad del daño causado. Señaló que, al quitarle la vida a su madre, Derek Rosa también afectó de forma permanente su propio futuro.
Por otro lado, la defensa insistió en que el joven enfrentaba diagnósticos neurológicos previos. Sus abogados argumentaron que el estado mental del acusado influyó en su conducta y en sus declaraciones iniciales.
Datos judiciales confirman que el caso evitó una posible cadena perpetua y estableció una de las sentencias más relevantes impuestas a un menor en Florida por un delito de esta naturaleza.