Un lockdown activado por el reporte de un arma generó tensión la mañana del miércoles en una escuela privada del suroeste de Miami. Autoridades locales confirmaron que no se registró ningún tiroteo y que el plantel recuperó la normalidad tras una revisión exhaustiva del campus.
El incidente ocurrió en Christopher Columbus High School, ubicada en el área de Westchester. De acuerdo con la Oficina del Sheriff de Miami-Dade, las unidades respondieron minutos después de recibir la llamada y realizaron un barrido completo de las instalaciones. El comandante del equipo de respuesta especial aclaró que no existió amenaza activa.
Además, la institución comunicó a padres y estudiantes que el campus era seguro y levantó el resguardo. La escuela estableció horarios escalonados para la salida de alumnos, mientras las autoridades mantenían presencia preventiva en la zona.
Lockdown activa protocolos regionales de seguridad
El lockdown se extendió de forma preventiva a escuelas cercanas, entre ellas St. Brendan Elementary and High School y Banyan Elementary, según reportes de medios locales. Videos difundidos en redes sociales mostraron un amplio despliegue policial y a estudiantes resguardándose dentro de edificios, imágenes que incrementaron la preocupación comunitaria.
Asimismo, cuentas locales en redes compartieron grabaciones compiladas desde distintos puntos del área, donde se observan patrullas, sirenas y oficiales armados. Los comentarios reflejaron llamados a la calma y deseos de que se tratara de una falsa alarma, como finalmente confirmaron las autoridades.
Por otro lado, Christopher Columbus High School alberga a una comunidad con amplia visibilidad pública, con exalumnos reconocidos en el deporte universitario y profesional. La rápida activación de protocolos y la comunicación posterior evitaron incidentes mayores y permitieron restablecer actividades.
En consecuencia, el caso subraya la frecuencia con la que alertas no confirmadas obligan a movilizar recursos de emergencia. Registros del condado indican que los equipos de respuesta atienden decenas de reportes anuales relacionados con amenazas escolares, la mayoría resueltas sin violencia.