Un escenario complicado no frenó la reacción de Miami. Los Marlins llegaron a Atlanta tras una barrida dolorosa, pero encontraron la respuesta justo ante uno de sus rivales más dominantes en los últimos años.
En Estados Unidos, enfrentar a los Bravos suele ser un reto mayor para Miami. Además, el historial reciente hacía prever otro resultado adverso, pero esta vez la ofensiva cambió completamente el guion.
Marlins responden con ataque contundente en Atlanta
Los Marlins vencieron 10-4 a los Bravos en el inicio de la serie, con una actuación ofensiva que marcó diferencia desde la mitad del juego. Asimismo, Agustín Ramírez lideró el ataque con tres imparables, incluyendo su primer jonrón de la temporada.
El batazo clave llegó en la quinta entrada, cuando conectó un cuadrangular de tres carreras. Del mismo modo, sumó otra impulsada en la sexta, cerrando una noche productiva.
Además, Liam Hicks también aportó con tres carreras impulsadas, consolidando una ofensiva que respondió tras días sin producción. Esto permitió a Miami romper una racha negativa reciente.
Logran victoria clave tras días sin anotar
Los Marlins dejaron atrás una serie en la que apenas habían conseguido tres carreras en tres juegos. En consecuencia, el equipo igualó su mejor registro ofensivo de la temporada y estableció un nuevo máximo de hits con 16.
Asimismo, lograron algo que ningún otro equipo había conseguido este año frente a Atlanta. Por otro lado, fueron los primeros en anotar diez carreras contra los Bravos en la temporada.
Además, el abridor Eury Pérez permitió tres carreras en cuatro entradas, lo suficiente para sostener la ventaja generada por la ofensiva. El respaldo ofensivo fue clave para evitar una racha de cuatro derrotas.
Miami rompe una tendencia adversa contra Atlanta, equipo que había dominado ampliamente el enfrentamiento en los últimos años.