Una investigación federal concluyó que el colapso del condominio Champlain Towers South, en Surfside, comenzó varias semanas antes del derrumbe que dejó 98 personas fallecidas en junio de 2021. El informe final identifica fallas estructurales progresivas que pasaron desapercibidas hasta el desastre.
El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos (NIST) determinó que dos conexiones entre columnas del estacionamiento y la terraza de la piscina comenzaron a fallar a principios de junio. Esa pérdida de resistencia provocó que otras partes de la estructura soportaran cargas superiores a las previstas.
El condominio presentaba fallas desde su diseño
Los investigadores concluyeron que el edificio nunca contó con los márgenes de seguridad exigidos por los códigos de construcción. Además, diversas modificaciones realizadas durante sus más de cuatro décadas de existencia agravaron el problema.
Entre esos cambios figuraban la instalación de jardineras pesadas, arena y adoquines alrededor de la piscina, elementos que incrementaron la carga sobre la terraza. Asimismo, la corrosión acumulada durante años debilitó aún más la estructura.
El informe identifica señales previas al derrumbe
Las fotografías analizadas por el NIST muestran grietas visibles en la terraza de la piscina durante las semanas previas al colapso. También quedaron documentadas fisuras en un muro de contención y deformaciones que afectaban el funcionamiento de una puerta ubicada debajo de esa zona.
La investigación señala que esas señales reflejaban un deterioro progresivo antes del colapso ocurrido durante la madrugada del 24 de junio de 2021, cuando la mayor parte de los residentes dormía.
Tras la tragedia, Florida aprobó nuevas leyes para exigir inspecciones más estrictas y reservas económicas destinadas a reparaciones estructurales en edificios residenciales. En consecuencia, numerosas asociaciones de propietarios debieron incrementar las cuotas de mantenimiento para cumplir con la normativa. Aunque posteriormente el estado otorgó mayor flexibilidad para administrar esos fondos, el caso del condominio de Surfside continúa marcando las políticas de seguridad en edificios de Florida.