El gobernador Ron DeSantis vetó una iniciativa que buscaba endurecer las reglas para el uso de e-bikes en todo Florida, por considerar que imponía restricciones excesivas y difíciles de hacer cumplir. Aunque la medida no entrará en vigor, varios condados y comunidades ya reforzaron sus propios operativos para vigilar el uso de bicicletas eléctricas.
La decisión mantiene las normas estatales actuales, pero no impide que autoridades locales incrementen la supervisión en senderos, calles y espacios compartidos.
Qué cambia tras el veto a las e-bikes
La propuesta legislativa, que estaba cerca de convertirse en ley, contemplaba nuevas medidas de seguridad para los usuarios de bicicletas eléctricas. Entre ellas figuraban un límite de velocidad de 10 millas por hora al circular a menos de 50 pies de peatones y la obligación de avisar antes de rebasar en senderos compartidos.
En la carta con la que justificó el veto, DeSantis señaló que esas disposiciones representarían una carga innecesaria para las fuerzas del orden y serían complicadas de aplicar en la práctica.
Actualmente, la legislación de Florida permite que las bicicletas eléctricas circulen por calles, ciclovías y muchos senderos compartidos, siempre que cuenten con pedales funcionales y sus conductores respeten las normas de tránsito.
Condados intensifican operativos y controles
Pese al veto estatal, algunas comunidades ya adoptan medidas más estrictas. En Palm Beach, por ejemplo, el Lake Trail mantiene prohibido el acceso a vehículos motorizados, incluidas bicicletas y scooters eléctricos.
En Jupiter Farms, las autoridades recuerdan que los vehículos eléctricos sin pedales no califican legalmente como e-bikes y no pueden circular por calles o banquetas públicas. Además, el sheriff del condado de Martin reforzó la vigilancia tras detectar un aumento de conductores que ignoran los límites de velocidad y otras normas de tránsito.
Las autoridades también advierten que cualquier vehículo con motor superior a 750 watts o capaz de superar las 28 millas por hora queda fuera de la clasificación legal de bicicleta eléctrica y puede generar sanciones para sus conductores.
El debate sobre la seguridad de estos vehículos cobró mayor relevancia después de que un jurado del condado de Palm Beach otorgara una indemnización de 5.1 millones de dólares a un adolescente que sufrió lesiones permanentes tras un accidente con una bicicleta eléctrica en 2024. El jurado concluyó que la visibilidad reducida por vegetación excesiva contribuyó al choque.