Un sismo de magnitud preliminar 5.9 sacudió el este de Japón durante las primeras horas del domingo 23 de agosto y dejó más de 20 personas heridas. El movimiento se sintió también en Tokio, mientras las autoridades descartaron riesgo de tsunami.
La Agencia Meteorológica japonesa ubicó el epicentro en la prefectura de Ibaraki, a unos 70 kilómetros de profundidad. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), por su parte, calculó de manera preliminar una magnitud de 5.8.
Los reportes iniciales no señalaron daños materiales importantes. Imágenes difundidas por la televisora pública NHK mostraron circulación aparentemente normal en ciudades próximas a la zona afectada, entre ellas Mito y Saitama.
Japón descarta riesgo de tsunami tras el movimiento
Más de 20 personas sufrieron lesiones, principalmente por caídas o golpes contra muebles y puertas, según información de autoridades locales citada por The Associated Press. El movimiento sorprendió a numerosos residentes mientras dormían y algunos se lastimaron al levantarse apresuradamente.
La Agencia Meteorológica descartó la posibilidad de un tsunami después de analizar las características del evento. Las autoridades continuaron recopilando información sobre posibles afectaciones en las prefecturas donde se percibió con mayor intensidad.
El país registra actividad sísmica frecuente debido a su ubicación en una de las zonas tectónicas más activas del planeta. Las autoridades mantienen sistemas de vigilancia y protocolos de emergencia ante movimientos de distinta intensidad.
Un sismo de 7.1 golpeó Kumamoto el mes pasado
El nuevo movimiento ocurre aproximadamente un mes después del sismo de magnitud 7.1 registrado en el área de Kumamoto, en Kyushu. Ese desastre dejó 38 personas muertas y 364 heridas.
Los daños materiales también fueron considerables. Más de 1,500 estructuras quedaron destruidas y cerca de 20,000 registraron algún tipo de afectación.
El episodio de este domingo tuvo consecuencias considerablemente menores según los primeros balances. Aunque el movimiento alcanzó el área metropolitana de Tokio, hasta ahora las autoridades no han informado sobre daños graves en infraestructura.