Miles de estudiantes, docentes y autoridades universitarias salieron a las calles de Argentina para exigir que el Gobierno de Milei cumpla la ley de financiamiento de la educación superior. La quinta marcha federal universitaria terminó con una intervención policial que incluyó gases lacrimógenos y camiones hidrantes.
Los organizadores estimaron que cerca de un millón de personas participaron en las movilizaciones realizadas en distintas ciudades. La protesta principal reunió a manifestantes frente al Congreso, en Buenos Aires.
Gobierno de Milei mantiene recortes pese a fallos judiciales
La ley de financiamiento universitario recibió seis respaldos legislativos y cuatro resoluciones judiciales que ordenan su cumplimiento.
Aunque el Congreso rechazó el veto presidencial, el Ejecutivo continúa sin aplicar los aumentos correspondientes a salarios docentes, becas y presupuestos institucionales.
Las autoridades gubernamentales argumentan que cumplir la norma comprometería el equilibrio fiscal.
Sin embargo, distintas estimaciones señalan que las universidades públicas acumulan un recorte presupuestario cercano al 25% desde finales de 2023.
El rector de la Universidad de Buenos Aires, Ricardo Gelpi, acusó al Gobierno de perjudicar la formación académica y el desarrollo científico.
Represión policial interrumpe la protesta universitaria
La movilización reunió a sindicatos, organizaciones estudiantiles, agrupaciones sociales y colectivos afectados por otras políticas de ajuste.
Durante varias horas, los manifestantes reclamaron pacíficamente la restitución de los recursos educativos.
La situación cambió cuando un pequeño grupo de encapuchados comenzó a lanzar piedras contra las fuerzas de seguridad.
Los agentes respondieron con gases lacrimógenos y chorros de agua, mientras los dirigentes universitarios intentaban concluir el acto.
Según el reporte oficial, la jornada dejó 31 personas detenidas y ocho policías heridos.
El presidente del Consejo Interuniversitario Nacional, Franco Bartolacci, cuestionó que el Ejecutivo ignore las decisiones del Congreso y de los tribunales.
Por su parte, representantes estudiantiles advirtieron que la universidad pública continuará defendiendo su presupuesto.
La movilización intensifica el conflicto entre la comunidad académica y Milei, mientras persiste la exigencia de aplicar una ley vigente que busca recuperar los recursos universitarios.