La justicia estadounidense amplió el proceso penal contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, con nuevas acusaciones de conspiración para cometer actos de tortura. Ambos comparecieron ante un tribunal de Nueva York y se declararon inocentes de los delitos que les atribuye la Fiscalía.
La pareja permanece encarcelada desde enero, cuando fuerzas estadounidenses la capturaron durante una operación militar en Venezuela. Su juicio está programado para junio de 2027.
Fiscalía acusa a Nicolás Maduro de autorizar torturas
Los fiscales sostienen que, después de asumir la presidencia en 2013, el exmandatario autorizó prácticas de tortura y supervisó un sistema de detenciones arbitrarias y violencia contra opositores políticos.
La acusación señala que más de una decena de ciudadanos estadounidenses habrían sufrido estos abusos mientras permanecían presos en Venezuela.
Entre los métodos denunciados figuran descargas eléctricas, asfixia, violencia sexual, aislamiento prolongado, privación de alimentos y tortura psicológica.
Durante la audiencia, el exmandatario rechazó las acusaciones y cuestionó los testimonios presentados por la Fiscalía.
El juez Alvin Hellerstein interrumpió su intervención y ordenó registrar formalmente su declaración de inocencia. Flores también negó cualquier responsabilidad.
Defensa solicita desestimar el proceso judicial
Los abogados argumentan que el expresidente goza de inmunidad soberana y cuestionan la legalidad de su captura por fuerzas estadounidenses.
Además de los nuevos señalamientos, la Fiscalía mantiene acusaciones previas por narcoterrorismo, tráfico de cocaína y delitos relacionados con armas.
La defensa de Nicolás Maduro sostiene que el proceso responde a intereses políticos estadounidenses vinculados con los recursos petroleros venezolanos.
Por otra parte, Flores solicitó anteriormente su libertad bajo fianza debido a problemas cardíacos y otras complicaciones de salud. El tribunal rechazó la petición.
Durante su comparecencia, ambos vistieron uniformes penitenciarios beige y mostraron una aparente pérdida de peso.
El proceso continuará mientras la defensa busca invalidar los cargos y los fiscales preparan las pruebas que presentarán durante el juicio.