El sur de Florida podría estar enfrentando un nuevo desafío ambiental con la presencia creciente del nile monitor. Cazadores de especies invasoras aseguran que cada vez observan más ejemplares en canales y zonas húmedas.
La Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida confirmó que el nile monitor está presente en la región desde la década de 1990 y fue documentado en Miami-Dade en 2008. Sin embargo, reportes recientes indican un aumento en avistamientos en Broward y Miami-Dade.
Nile monitor preocupa por impacto en fauna local
El nile monitor pertenece al mismo género que el dragón de Komodo y es el lagarto monitor más grande de África. Según autoridades estatales, es un reptil semiacuático de piel verde oliva o negra con franjas amarillas o crema.
Además, su cola puede medir una vez y media el tamaño de su cuerpo y funciona como timón para desplazarse en el agua. Es un nadador hábil y puede permanecer sumergido entre 12 y 15 minutos.
La especie es activa durante el día y suele descansar en ramas o madrigueras por la noche. También es escaladora experta, lo que amplía su capacidad de adaptación.
Dieta amplia y regulación estatal
El nile monitor tiene una dieta variada que incluye cangrejos, peces, ranas, tortugas, aves, huevos y pequeños mamíferos. Esta diversidad alimentaria genera preocupación por el impacto en especies nativas.
Autoridades estatales permiten la captura y eliminación humanitaria del reptil en propiedades privadas con autorización del dueño o en terrenos gestionados por la comisión. La medida busca contener su expansión, como ocurre con las pitones birmanas y las iguanas verdes.
Cazadores especializados señalan que el aumento en encuentros sugiere una expansión territorial activa. La combinación de hábitat acuático y clima favorable convierte al sur de Florida en un entorno propicio para el establecimiento de esta especie invasora.