Florida encabeza el ranking nacional de sentencias penitenciarias más severas, según un estudio reciente que evalúa la dureza legal en los sistemas estatales. El informe sitúa a la cárcel de Florida como la más estricta del país en delitos como robo, conducir bajo los efectos del alcohol y allanamiento.
El despacho Davidoff Law elaboró el análisis tras revisar factores judiciales como la duración promedio de las condenas y las penas máximas permitidas para delitos como hurto, homicidio, robo con violencia y DUI por primera vez. Con una puntuación de 99 sobre 100, Florida superó ampliamente a todos los demás estados.
Además, Florida fija una pena máxima de 30 años por robo, una cifra que solo iguala Illinois y que supera a estados como Nueva York y Delaware. En el caso del allanamiento en primer grado, la legislación estatal permite incluso sentencias de cadena perpetua bajo determinadas circunstancias.
La cárcel de Florida destaca por penas máximas elevadas
El estudio señala que Florida figura entre los pocos estados donde un delito de allanamiento escala a primer grado cuando existe agresión, uso de armas, daños materiales significativos o empleo de un vehículo con fines distintos a la huida. Alabama y Massachusetts mantienen criterios similares, aunque con menor severidad general.
En promedio, las condenas en Florida alcanzan 4.51 años. Aunque esa cifra no representa la más alta del país, el estado combina ese promedio con límites máximos especialmente extensos, un factor clave para ocupar el primer lugar del ranking.
Ruben Davidoff, fundador del despacho responsable del estudio, advirtió que las penas prolongadas no garantizan mayor seguridad pública. El informe sostiene que el endurecimiento legal ha contribuido a la sobrepoblación carcelaria y al deterioro de las condiciones dentro de los centros penitenciarios.
El estudio propone estrategias centradas en la prevención del delito, la educación, la vivienda y la atención a la salud mental como alternativas más eficaces a largo plazo. Aun así, Florida mantiene una de las políticas punitivas más estrictas del país, una tendencia que continúa generando debate a nivel nacional.