Una nueva alerta se suma al creciente desafío ecológico de Florida. Esta vez, no se trata de reptiles ni peces exóticos, sino de un diminuto insecto casi imperceptible: el thrip de espina corta (Thrips parvispinus), que mide apenas entre 1 y 4 milímetros. Detectado por primera vez en el estado en 2020, este invasor originario del sudeste asiático ha desatado una silenciosa pero peligrosa invasión en el sur de Florida.
Clima ideal, reproducción acelerada
Investigadores del Instituto de Ciencias Agrícolas y Alimentarias de la Universidad de Florida (UF/IFAS) anunciaron este mes que han descubierto por qué estos thrips se reproducen con tanta eficacia en el estado. El clima cálido y constante del sur de Florida les ofrece condiciones ideales para multiplicarse sin pausa, afectando cultivos como hibiscos, gardenias, pimientos, frijoles y berenjenas.
La amenaza no es menor. Estos insectos dañan las plantas al succionar su savia y transmitir virus que reducen el crecimiento y la producción. Para los agricultores, esto implica pérdidas económicas, disminución de calidad y mayor dependencia de pesticidas. Pero la situación se complica aún más: los thrips no necesitan aparearse para reproducirse, lo que permite que incluso un solo insecto resistente a pesticidas origine poblaciones enteras con la misma resistencia.
Por otro lado, el estudio reveló un dato esperanzador: estos insectos no sobreviven a temperaturas prolongadas por debajo de los 5 °C, lo que limitaría su expansión a otros estados fuera del sur de Florida.
Este tema puede interesarte: Florida destaca por alto número de cuentas en cobranza