La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, celebró el nuevo acuerdo petrolero alcanzado con Estados Unidos y aseguró que permitirá atraer inversiones, recuperar infraestructura y aumentar los ingresos del país.
El presidente Donald Trump anunció que el pacto contempla el control estadounidense sobre 65,000 millones de barriles de petróleo de las reservas venezolanas. Rodríguez agradeció a Trump y al secretario de Estado, Marco Rubio, y afirmó que la iniciativa tendrá un impacto significativo en el “renacimiento” de Venezuela.
Según la mandataria, el proyecto contempla desarrollar 17 campos petroleros con capacidad potencial para producir el volumen incluido en el acuerdo.
Delcy Rodríguez proyecta inversiones por US$100,000 millones
Rodríguez estimó que el desarrollo petrolero atraerá inversiones por aproximadamente US$100,000 millones y generará más de US$209,000 millones en impuestos para Venezuela.
La presidenta encargada aseguró que los recursos permitirán recuperar y modernizar la industria de hidrocarburos, además de generar empleos y elevar los ingresos de los trabajadores.
También consideró que el proyecto contribuirá a la seguridad energética regional y buscará convertir nuevamente al país en una potencia productora.
Venezuela profundiza su acercamiento con Washington
El acuerdo amplía el acercamiento entre Caracas y Washington iniciado después de que Rodríguez asumiera el Gobierno tras la captura de Nicolás Maduro durante una operación estadounidense el 3 de enero.
Aunque inicialmente criticó la captura, Rodríguez manifestó posteriormente su disposición a mantener una relación de cooperación y respeto con Estados Unidos. Ambos gobiernos restablecieron las relaciones diplomáticas en marzo.
Desde entonces, Venezuela también ha impulsado reformas para facilitar la inversión extranjera en el sector energético y ha recibido a funcionarios de la Administración Trump.
El país posee las mayores reservas de crudo extrapesado del mundo, pero años de falta de inversión y mantenimiento redujeron su capacidad productiva. A ese desafío se suma la reconstrucción posterior al doble terremoto del 24 de junio, que ha dejado más de 6,500 muertos, miles de viviendas afectadas y daños millonarios en infraestructura.