Las deportaciones en Florida alcanzaron una magnitud inédita y transformaron la vida cotidiana de comunidades enteras. En Estados Unidos, el estado se convirtió en uno de los principales ejecutores de la política migratoria federal, con operativos que ya no se concentran solo en criminales violentos.
La ofensiva migratoria se expandió de forma acelerada desde enero de 2025. En Florida, agentes estatales y federales detuvieron a miles de personas en espacios públicos, centros de trabajo y controles de tránsito, incluso a residentes con permisos laborales o procesos migratorios en curso.
Deportaciones masivas cambian el rostro de Florida
Más de veinte mil personas fueron arrestadas en Florida desde el regreso de Donald Trump a la presidencia. Las cifras colocan al estado solo detrás de Texas en detenciones migratorias. Además, casi una cuarta parte de los arrestados enfrentaba únicamente faltas administrativas de inmigración.
Las acciones incluyen paradas vehiculares menores, redadas laborales y operativos conjuntos con policías locales. Asimismo, autoridades estatales destinaron cientos de millones de dólares a reforzar centros de detención y acuerdos para que policías actúen como agentes migratorios federales.
Impacto humano y cuestionamientos legales
El alcance de las deportaciones provocó denuncias por abusos y detenciones erróneas, incluso de ciudadanos estadounidenses. Organizaciones civiles documentaron traslados constantes entre centros de detención y presiones para firmar órdenes de expulsión.
Las condiciones en instalaciones de Florida generaron críticas por trato inhumano. En consecuencia, varias muertes bajo custodia migratoria encendieron alertas sobre la gestión del sistema.
A nivel nacional, el número de personas detenidas por razones migratorias marcó un récord reciente. Florida concentra una de las mayores poblaciones con procesos de deportación abiertos, lo que amplifica el impacto social de estas medidas.
Las deportaciones ya superan ampliamente las cifras del año anterior. Solo en Florida, el número de arrestos casi triplicó los registros previos, un dato que ilustra la dimensión del operativo y su efecto duradero en el tejido comunitario.