Edward Olmos llevó al cine una historia poco explorada sobre los atentados del 11 de septiembre de 2001. En Windows on the World, el actor interpreta a un trabajador indocumentado que laboraba como ayudante de mesero en el restaurante ubicado en las Torres Gemelas.
La película, dirigida por su hijo Michael D. Olmos, centra su historia en una familia que enfrenta las consecuencias del atentado y del sistema migratorio. El actor explicó que el proyecto buscó dar visibilidad a los trabajadores indocumentados afectados por la tragedia.
Edward Olmos aborda una historia poco contada del 11-S
Olmos destacó que la película muestra lo que una familia debe hacer para sobrevivir frente a circunstancias extremas. Para el actor, el amor funciona como el vínculo que permite a sus integrantes enfrentar el caos.
El intérprete también señaló que los trabajadores indocumentados quedaron durante años fuera de buena parte de las historias sobre las Torres Gemelas. Por ello, consideró importante llevar esa perspectiva a la pantalla.
Una carrera marcada por la representación latina
Durante la entrevista, Olmos también reflexionó sobre las oportunidades para los actores latinos en Hollywood. Atribuyó su limitada presencia histórica entre los nominados al Óscar a la falta de personajes y contrataciones.
Él recibió una nominación por Stand and Deliver en 1988, algo que entonces no esperaba. Años después, destacó el alcance de la película gracias a sus constantes exhibiciones en escuelas estadounidenses.
Olmos también habló sobre su identidad. Se definió completamente latino y chicano, aunque reconoció que otros intérpretes de ascendencia latinoamericana prefieren identificarse simplemente como actores estadounidenses.
Su experiencia familiar marcó esa visión. Su padre llegó legalmente desde México en 1945 y rechazaba inicialmente el término “chicano”, pues prefería “mexicoamericano”. Olmos comenzó a utilizarlo durante la década de 1960 y terminó convirtiéndolo en una expresión de identidad y orgullo.
Esa condición bicultural también apareció en Selena, donde interpretó a Abraham Quintanilla y protagonizó una de las escenas que considera más significativas de su carrera.