El centro de detención para inmigrantes conocido como Alligator Alcatraz quedó oficialmente sin personas detenidas y comenzó su proceso de desmantelamiento, confirmó el gobernador de Florida, Ron DeSantis. Las autoridades trasladaron a todos los migrantes a otras instalaciones federales mientras avanzan las operaciones relacionadas con la temporada de huracanes y la reorganización de recursos.
Durante una conferencia de prensa junto al zar de la frontera, Tom Homan, y el director ejecutivo de la Junta Estatal de Aplicación de la Ley de Inmigración de Florida, Anthony Coker, DeSantis aseguró que la instalación siempre funcionó como una medida temporal.
Alligator Alcatraz deja de operar tras trasladar a todos los detenidos
El gobernador afirmó que los trabajos para desmontar la infraestructura ya comenzaron y sostuvo que el centro cumplió su función. Según datos del Gobierno estatal, las autoridades procesaron a alrededor de 21,000 personas en la instalación, mientras que más de 30,000 migrantes pasaron por los dos centros que administra Florida, incluido el Deportation Depot, ubicado en el condado de Baker.
DeSantis también señaló que Florida espera recibir el reembolso total de los costos de operación del Gobierno federal y confirmó que ya obtuvo un primer pago.
Por su parte, Tom Homan indicó que la colaboración entre Florida y la Administración de Donald Trump continuará mediante otras instalaciones y programas de cooperación con las autoridades migratorias federales.
El cierre ocurre entre críticas y respaldo oficial
Desde su apertura, Alligator Alcatraz generó fuertes cuestionamientos de organizaciones defensoras de los derechos humanos, abogados y legisladores, quienes denunciaron presuntas malas condiciones de detención, acceso limitado a representación legal y deficiencias en la atención médica. Las autoridades rechazaron esas acusaciones y defendieron que el centro cumplía con los estándares establecidos.
Durante la conferencia, Homan reiteró que la política migratoria federal seguirá aplicándose con rigor y sostuvo que las deportaciones continuarán como una prioridad. DeSantis agregó que Florida mantendrá su cooperación con el Gobierno federal mediante los acuerdos 287(g), que permiten a agencias estatales y locales participar en tareas relacionadas con inmigración.
Con el cierre de Alligator Alcatraz concluye una de las instalaciones más polémicas que impulsó la Administración Trump durante su ofensiva migratoria, aunque las autoridades estatales insistieron en que la estrategia de colaboración entre Florida y el Gobierno federal seguirá vigente.