Fort Lauderdale se prepara para recibir a miles de visitantes durante el spring break con un plan que combina medidas de seguridad, acceso ampliado a Narcan y presencia policial reforzada. Las autoridades locales aseguran que la ciudad está lista para una temporada ordenada que se extenderá hasta finales de marzo.
El alcalde Dean Trantalis afirmó que la ciudad mantiene una política de bienvenida para estudiantes universitarios. Además, destacó que el objetivo es garantizar diversión responsable en playas y zonas de entretenimiento.
Narcan y reglas estrictas durante spring break
Como parte del plan, el Departamento de Bomberos ampliará la distribución gratuita de Narcan, un medicamento nasal que revierte sobredosis por opioides. Asimismo, se instalarán dispensadores gratuitos en áreas donde se han registrado llamadas por emergencias relacionadas con drogas.
El jefe de bomberos, Stephen Gollan, explicó que el año pasado no hubo muertes por sobredosis en la isla barrera durante el periodo de spring break. Además, el equipo de salud integrada continuará entregando Narcan directamente en la playa.
Por otro lado, desde el 28 de febrero hasta el 31 de marzo estarán vigentes reglas similares a años anteriores. Se prohíben dispositivos inflables, carpas, mesas, música amplificada y consumo de alcohol en la playa. En el centro de la ciudad habrá toque de queda para menores no acompañados.
Mayor presencia policial y controles adicionales
La policía aumentará su presencia en la playa y distritos de entretenimiento, incluyendo agentes montados a caballo. Además, se colocarán barricadas en la A1A para evitar cruces imprudentes de peatones.
También continúa vigente la prohibición de envases abiertos de alcohol en la vía pública y la venta de bebidas alcohólicas para consumo exterior en zonas específicas. Asimismo, la playa cerrará diariamente a las 5:30 p.m. por aproximadamente una hora para labores de limpieza.
Aunque otras ciudades han endurecido su postura frente a visitantes, Fort Lauderdale apuesta por una estrategia preventiva. En consecuencia, las autoridades confían en que la combinación de reglas claras y recursos médicos contribuirá a mantener un ambiente seguro durante el spring break.