La consigna ICE Out volvió a escucharse en las calles de Estados Unidos tras un operativo migratorio que terminó con la muerte de Renee Nicole Good. El caso detonó manifestaciones en varias ciudades y movilizó a comunidades del sur de Florida durante el fin de semana.
El hecho ocurrió en Mineápolis durante una acción de control migratorio encabezada por agentes federales. Good, ciudadana estadounidense y madre de tres hijos, murió tras recibir disparos de un agente, lo que provocó una reacción inmediata de rechazo social y político a nivel nacional.
ICE Out impulsa movilización comunitaria en Florida
En el sur de Florida, organizaciones comunitarias convocaron una protesta bajo el lema ICE Out en el condado de Broward. La concentración se realizó en Coral Springs, en una intersección cercana a edificios públicos, con la participación de residentes que exigieron justicia y transparencia.
Además, los organizadores anunciaron una vigilia posterior para honrar a personas que, según denunciaron, resultaron afectadas por operativos migratorios. Los asistentes llevaron pancartas, velas y mensajes de solidaridad, en un ambiente de protesta pacífica.
Asimismo, el movimiento señaló que la movilización busca visibilizar el impacto de las acciones de ICE en comunidades locales. Los convocantes insistieron en que la manifestación también pretende presionar por reformas en las políticas de control migratorio.
Debate nacional y repercusión política
El caso generó reacciones encontradas entre las autoridades federales y líderes locales. Mientras funcionarios del gobierno defendieron la actuación del agente como defensa propia, representantes municipales y estatales cuestionaron esa versión.
En consecuencia, la indignación se extendió más allá de Florida. Registros de organizaciones civiles indican que en los últimos dos años se documentaron al menos cinco muertes vinculadas a operativos migratorios en grandes áreas urbanas del país.