La música tradicional cubana volverá a ocupar un lugar central dentro de la agenda cultural del sur de Florida. Miami Beach celebrará este viernes el Día del son cubano con un concierto especial frente al mar que reunirá a reconocidos exponentes del género y artistas emergentes.
La segunda edición de Son del Mundo tendrá lugar en el Miami Beach Bandshell y contará con presentaciones de Aymee Nuviola, Roberto Torres, Cortadito y Ronkalunga. Además, el evento busca destacar la influencia internacional del son cubano, recientemente reconocido por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Día del son cubano destaca su impacto global
José Elías, cofundador de Cortadito y productor del espectáculo, explicó que el son cubano influyó directamente en otros estilos musicales nacidos fuera de la isla, incluyendo la rumba congolesa desarrollada en África.
Asimismo, recordó que el género surgió en Cuba durante el siglo XIX como resultado de la mezcla entre lírica española y percusión africana. Canciones como Guantanamera y Chan Chan ayudaron posteriormente a expandir su presencia internacional.
Elías también describió el son como “el abuelo de la salsa” debido a su influencia en numerosos géneros latinos contemporáneos. El músico señaló que el éxito global del proyecto Buena Vista Social Club durante la década de 1990 ayudó a impulsar nuevamente el interés mundial por esta tradición musical.
Miami fortalece su vínculo con la música cubana
Los organizadores consideran que realizar el evento en Miami resulta natural debido a la fuerte presencia de la comunidad cubana y al carácter multicultural de la ciudad. Además, el espectáculo reunirá artistas de distintas partes del Caribe y África para reforzar los lazos históricos creados por el son.
Julio César Rodríguez, cantante y cofundador de Cortadito, destacó que el género conecta distintas generaciones y mantiene una fuerte carga emocional dentro de muchas familias latinoamericanas.
La edición pasada mostró un público diverso donde convivieron jóvenes y adultos mayores bailando juntos frente al escenario. Ese interés creciente permitió consolidar el festival como uno de los encuentros culturales latinos más representativos de la temporada en Miami Beach.