Una promesa aprobada por votantes en Estados Unidos continúa sin cumplirse en Miami-Dade. El proyecto de un centro de salud mental, diseñado para atender a personas con enfermedades psiquiátricas, permanece cerrado pese a estar listo desde hace años.
La iniciativa surgió como una solución para evitar que personas con trastornos mentales terminaran en la cárcel. Sin embargo, los retrasos administrativos han frenado su operación, dejando sin atención a una población vulnerable en el condado.
Retrasos afectan apertura del centro de salud mental
El edificio, ubicado en Miami, fue restaurado con una inversión cercana a 50 millones de dólares. Además, cuenta con instalaciones completas que incluyen atención médica, tratamiento residencial y servicios ambulatorios.
Asimismo, autoridades ya habían seleccionado organizaciones sin fines de lucro para operar el recinto. Incluso, el financiamiento inicial estaba asegurado, lo que permitía prever una apertura inmediata.
Del mismo modo, el proyecto contempla un enfoque integral para romper el ciclo entre enfermedad mental, arrestos y reincidencia. Este modelo ha sido considerado innovador a nivel nacional.
Decisiones políticas frenan el proyecto
Por otro lado, nuevas propuestas externas generaron retrasos en la aprobación final. Una empresa privada presentó una alternativa que complicó el proceso y provocó discusiones dentro del gobierno local.
También, expertos han señalado que el sistema actual resulta ineficiente. Personas con trastornos mentales son arrestadas repetidamente por delitos menores sin recibir tratamiento adecuado.
En consecuencia, el centro busca cambiar esta dinámica al ofrecer atención especializada. Sin embargo, la falta de decisiones concretas mantiene el edificio sin uso mientras crece la demanda de servicios.
Cinco personas con enfermedades mentales acumularon más de 140 arrestos y cerca de 4,000 días en prisión en cinco años, evidenciando el impacto de la falta de atención especializada.