El sueño mundialista suele construirse lejos de casa. Para Mateo Chávez, una de las jóvenes promesas del fútbol mexicano, el camino hacia la Selección Mexicana tomó impulso en los Países Bajos, donde encontró en el AZ Alkmaar el escenario ideal para acelerar su crecimiento y acercarse a la máxima cita del fútbol internacional.
El lateral izquierdo regiomontano dejó atrás su etapa en Chivas para asumir un desafío europeo que exigía adaptación inmediata, mayor intensidad y una competencia diaria más exigente. Esa decisión comenzó a rendir frutos rápidamente. Chávez ganó experiencia en la Eredivisie y fortaleció su perfil dentro de una generación mexicana que busca consolidarse de cara al Mundial 2026.
AZ Alkmaar impulsa el crecimiento de Mateo Chávez
Durante distintas entrevistas, el defensor mexicano ha reconocido que su llegada al AZ Alkmaar tuvo un objetivo claro. Quería aumentar sus posibilidades de ser considerado por el cuerpo técnico de México y competir al más alto nivel. El club neerlandés le ofreció minutos, exposición internacional y una cultura de desarrollo reconocida en Europa.
Además, el proceso de adaptación permitió que Chávez adquiriera mayor confianza en un fútbol más dinámico y físicamente demandante. Esa evolución se reflejó en sus actuaciones tanto con su club como con la selección nacional; La lateral izquierda mexicana cuenta con nombres experimentados como Jesús Gallardo, una referencia consolidada en el Tri. Sin embargo, Chávez ha demostrado que puede competir por un espacio gracias a su capacidad defensiva y su aporte ofensivo.
La competencia interna se mantiene abierta y el joven defensor ha insistido en que nadie tiene garantizado un lugar definitivo hasta el inicio del torneo. Esa mentalidad lo ha llevado a mantenerse enfocado en cada entrenamiento y cada partido.