México revaloriza su legado con una decisión que impacta a viajeros y promotores culturales por igual. Desde agosto de 2025, las tarifas para ingresar a dos de los sitios arqueológicos más emblemáticos de Tulum la zona arqueológica homónima y Cobá han pasado de 104 a 209 pesos mexicanos por persona. Es decir, de aproximadamente 5 a 10 euros. La medida, impulsada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), responde a un nuevo esquema de gestión patrimonial que abarca todo el país.
Este ajuste se enmarca en un plan nacional que incluye la actualización de precios en 193 zonas arqueológicas, un sitio paleontológico y 165 museos. Los sitios clasificados como de categoría I, entre ellos Palenque, Teotihuacán y el propio Tulum, duplicarán sus tarifas entre 2026 y 2027, debido a su alta afluencia de visitantes y al valor histórico que representan.
Tarifas más altas, inversión patrimonial más robusta
El nuevo esquema no afecta a residentes mexicanos que seguirán ingresando gratis los domingos. También se mantienen las exenciones para menores de 13 años, adultos mayores, estudiantes, docentes y personas con discapacidad, siempre que presenten identificación oficial. Esta política inclusiva convive con una estrategia económica orientada a reforzar la infraestructura, conservación y experiencia de los visitantes.
En regiones como Quintana Roo, donde el turismo internacional se entrelaza con iniciativas de desarrollo local y emprendimientos culturales, este tipo de decisiones abre nuevas oportunidades para el diseño de experiencias sostenibles. De igual manera, ajusta las expectativas de los viajeros que buscan conectar con la historia viva de México desde una óptica responsable.