En Miami, los minutos se convierten en recurso estratégico. El ajuste de reloj que se avecina este marzo no solo modifica la agenda, también refleja cómo una ciudad en constante movimiento organiza su tiempo para impulsar el turismo, el comercio y la calidad de vida. El cambio de horario en Miami será el domingo 8 de marzo de 2026, cuando se deberá adelantar el reloj una hora, pasando de las 2:00 a. m. directamente a las 3:00 a. m.
Este cambio marca el inicio del horario de verano (Daylight Saving Time), vigente hasta el domingo 1 de noviembre, fecha en la que volverá a atrasarse el reloj. La modificación tiene un objetivo claro: aprovechar al máximo la luz natural durante la tarde, una ventaja que se traduce en más tiempo para disfrutar de playas, gastronomía y actividades al aire libre, claves para la economía local.
¿Qué revisar durante el cambio de horario?
Aunque muchos dispositivos digitales se ajustan de forma automática, es recomendable verificar relojes analógicos, microondas, hornos y vehículos. Además, quienes tengan vuelos o actividades agendadas en la madrugada del domingo deben tomar precauciones. En marzo, se pierde una hora de sueño, pero se gana más luz por la tarde, lo que favorece tanto al ocio como al rendimiento energético.
Miami comparte este cambio con otras ciudades de Florida como Orlando, Tampa y Jacksonville. Todas ajustan sus relojes al mismo tiempo bajo la zona horaria Eastern Time (ET).
El ajuste se rige por normativas federales coordinadas por el Departamento de Transporte de EE. UU. Aunque Florida ha debatido adoptar un horario fijo, por ahora el doble cambio anual sigue vigente. En 2025, el turismo nocturno en Miami creció un 7 % durante los meses con horario de verano, según datos oficiales del Visit Florida.
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