La continuidad de Mike McDaniel marca un punto de inflexión para los Miami Dolphins en Estados Unidos. El entrenador confirmó que seguirá al frente del equipo y que participará activamente en la contratación del próximo gerente general, una señal de estabilidad tras una temporada irregular.
El cierre del ciclo reciente dejó aprendizajes claros. Miami terminó con marca de 7-10, su segundo récord negativo consecutivo, aunque el equipo reaccionó tras un inicio adverso. Mike McDaniel reconoció que el resultado no cumplió expectativas y asumió la necesidad de ajustes inmediatos en la estructura deportiva.
Mike McDaniel influye en la nueva dirección del equipo
El entrenador explicó que sostendrá conversaciones directas con el propietario Stephen Ross para definir un plan de acción. Además, destacó que la organización no pretende ignorar los errores recientes, sino enfrentarlos con decisiones concretas y medibles.
Asimismo, la salida del gerente general Chris Grier en octubre abrió un proceso de selección que McDaniel acompañará de cerca. Champ Kelly ocupa el cargo de forma interina, mientras la franquicia evalúa perfiles con experiencia en estructuras competitivas consolidadas.
Por otro lado, la posición de mariscal de campo será uno de los focos principales. Mike McDaniel confirmó que existirá competencia interna para 2026, luego de una temporada compleja para Tua Tagovailoa, quien registró su menor producción aérea desde 2021.
Decisiones clave rumbo a la temporada 2026
El panorama financiero añade presión. Miami proyecta superar el tope salarial al inicio de la próxima campaña, con compromisos elevados ligados a Tagovailoa y Tyreek Hill. Estas condiciones obligan a priorizar decisiones estratégicas y un uso eficiente del draft.
En consecuencia, la directiva valora las cinco selecciones que posee en las tres primeras rondas del draft de 2026. Mike McDaniel subrayó que el crecimiento sostenido depende de construir talento joven, como ocurrió con la clase de 2025.
Los registros oficiales de la liga muestran que solo ocho equipos con marca negativa lograron clasificar a playoffs en las últimas diez temporadas, un dato que refuerza la urgencia de cambios estructurales en Miami.