Un ciudadano estadounidense habría suplantado la identidad de Joaquín Guzmán Loera para enviar cartas al juez federal Brian Cogan en las que solicita su extradición a México y denuncia presuntos abusos durante su reclusión en una prisión de máxima seguridad de Estados Unidos.
La revelación surge después de que documentos obtenidos por El País identificaran a Aubrey Gideon como el autor de al menos dos de las misivas atribuidas al exlíder del Cártel de Sinaloa, condenado a cadena perpetua desde 2019.
Documentos ponen en duda las cartas de Joaquín Guzmán Loera
Entre abril y julio de este año, el juez Brian Cogan recibió 23 cartas supuestamente enviadas por el narcotraficante mexicano. En ellas se denunciaba un supuesto trato injusto, se pedía cumplir la condena en México e incluso se mencionaba que el gobierno mexicano tendría un lugar seguro para mantenerlo recluido.
Sin embargo, varios detalles despertaron sospechas. Aunque los sobres mostraban como remitente la prisión ADX Florence, en Colorado, los sellos postales correspondían a Jackson, Mississippi, ubicada a casi dos mil kilómetros de distancia.
Además, el nombre del remitente apareció con diferentes variantes, incluyendo una en la que los apellidos estaban invertidos como “Joaquín El Chapo Loera Guzmán”, un error que no coincide con el nombre legal del capo.
La investigación también encontró un video publicado en redes sociales donde presuntamente Aubrey Gideon deposita sobres dirigidos al tribunal utilizando el nombre y número de preso de Guzmán Loera.
La defensa niega cualquier participación en los envíos
Mariel Colón, integrante del equipo legal del exlíder del Cártel de Sinaloa, aseguró que las cartas no fueron redactadas por su cliente ni enviadas por sus abogados.
La defensora afirmó que ya investigan quién está detrás de los documentos y calificó al responsable como una persona desequilibrada.
Las diferencias entre la escritura del capo y las cartas también reforzaron las dudas. Mientras Joaquín Guzmán Loera suele escribir en español con letra cursiva, las nuevas misivas aparecen redactadas en inglés, con errores gramaticales, letra de imprenta y expresiones jurídicas poco habituales.
Otro elemento que contradice la autenticidad de los documentos son las estrictas Medidas Administrativas Especiales (SAM) que rigen en ADX Florence, las cuales limitan prácticamente toda comunicación con el exterior y someten cualquier correspondencia a una vigilancia permanente.
Pese a que el juez Brian Cogan ha rechazado todas las solicitudes por carecer de fundamento legal, el expediente judicial continúa recibiendo nuevas cartas firmadas con el nombre del narcotraficante, mientras las autoridades intentan esclarecer quién está detrás de la suplantación.