El presidente argentino, Javier Milei, inicia este miércoles una nueva visita a Estados Unidos para fortalecer sus relaciones políticas y económicas con Washington. Durante su estancia participará en encuentros empresariales, recibirá reconocimientos y asistirá a un foro sobre memoria del Holocausto.
Se trata de su vigésimo viaje al país desde que asumió la presidencia y el quinto durante 2026. La agenda contempla actividades hasta el viernes, antes de su regreso a Argentina.
Javier Milei busca fortalecer vínculos empresariales
El mandatario tiene previsto reunirse con Andy Kleinman, director de Delphi Interactive, una desarrolladora de videojuegos con sede en Los Ángeles.
También sostendrá un encuentro con Harold Hamm, fundador de Continental Resources, compañía petrolera estadounidense con inversiones en Vaca Muerta.
El jueves participará en la Cámara de Comercio de Estados Unidos, donde hablará sobre los desafíos del crecimiento económico argentino después de décadas de políticas que su Gobierno considera populistas.
Durante el evento recibirá el reconocimiento Global Champion of Free Enterprise por su defensa de la libertad económica y empresarial.
Washington concentra reuniones políticas y diplomáticas
La visita también busca estrechar la relación con la administración de Donald Trump y reafirmar el respaldo del Gobierno argentino a Israel.
El miércoles, el presidente asistirá a una gala del Mes de la Herencia Hispana, donde recibirá otro reconocimiento por su liderazgo.
Su agenda incluye un encuentro con Eduardo Bolsonaro, hermano del candidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro, quien disputará la segunda vuelta electoral frente a Luiz Inácio Lula da Silva.
Además, participará en un foro organizado por la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto en la Embajada argentina.
Tras regresar a Buenos Aires, Javier Milei viajará nuevamente al extranjero el 20 de octubre, esta vez con destino a Madrid.
La visita a España será breve y concluirá el 21 de octubre. Será su séptimo viaje al país desde que asumió la presidencia, sin haber mantenido reuniones oficiales con el Gobierno de Pedro Sánchez.