Miami inició una nueva etapa deportiva con la contratación de Jeff Hafley como entrenador en jefe de los Dolphins. La decisión marca un giro estratégico tras una temporada marcada por cambios en la directiva y resultados insuficientes.
La franquicia confirmó que Jeff Hafley firmó un contrato por cinco años. El entrenador llega procedente de los Green Bay Packers, donde dirigió la defensiva durante las últimas dos temporadas con resultados consistentes.
El propietario del equipo, Stephen M. Ross, destacó la capacidad de liderazgo del nuevo entrenador. Señaló que Hafley combina disciplina, carácter competitivo y una relación cercana con los jugadores para maximizar su rendimiento.
Jeff Hafley liderará una nueva reestructuración en Miami
Jeff Hafley trabajará de forma directa con el nuevo gerente general Jon-Eric Sullivan. Ambos coincidieron recientemente en Green Bay, un factor que influyó en la decisión de la franquicia para alinear la visión deportiva y administrativa.
Durante su etapa con los Packers, la defensiva se ubicó entre las diez mejores de la NFL en múltiples categorías estadísticas. Ese desempeño reforzó la reputación de Hafley como estratega defensivo y formador de talento joven.
Antes de su paso por Green Bay, Hafley dirigió a Boston College durante cuatro temporadas. Además, acumuló experiencia como entrenador de backs defensivos en varios equipos de la NFL y como coordinador defensivo universitario en programas de alto nivel.
Miami busca romper una larga sequía en playoffs
Los Dolphins no ganan un partido de playoffs desde finales del año 2000. La contratación de Jeff Hafley apunta a romper esa racha y a construir una identidad más sólida y competitiva.
El equipo atraviesa una etapa de reconstrucción tras la salida del anterior gerente general y del entrenador en jefe. La directiva identifica a varios jugadores jóvenes como piezas clave del proyecto, mientras define el futuro del mariscal de campo titular.
El dato que subraya la apuesta es claro. Jeff Hafley se convierte en el octavo entrenador consecutivo de Miami sin experiencia previa como entrenador en jefe en la NFL, una tendencia que la franquicia confía en transformar en éxito sostenido.