La política exterior de Estados Unidos volvió a tensarse desde el sur de Florida. Congresistas de Florida de origen cubano exigieron a Washington, México y la Unión Europea intensificar la presión contra el gobierno de Cuba tras recientes movimientos regionales.
Los legisladores republicanos Mario Díaz-Balart y Carlos Giménez sostuvieron que el escenario político cambió luego de una operación estadounidense en Caracas el 3 de enero. Afirmaron que ese hecho acerca un nuevo equilibrio regional y abre la puerta para redoblar acciones contra La Habana.
Congresistas de Florida apuntan a México y la Unión Europea
Además, los representantes de Miami pidieron al gobierno mexicano frenar el envío de petróleo y la contratación de médicos cubanos. Consideraron que esos acuerdos sostienen al régimen cubano y contradicen los esfuerzos internacionales para forzar un cambio político.
Los congresistas también solicitaron a la Unión Europea suspender el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación con Cuba. Desde su perspectiva, ese marco diplomático debilita la presión internacional y prolonga la permanencia del régimen en la isla.
Asimismo, exigieron a la administración del presidente Donald Trump prohibir los viajes y el envío de remesas a Cuba. Díaz-Balart advirtió que Estados Unidos impondrá consecuencias a los países que continúen brindando apoyo económico o humanitario al gobierno cubano.
El T-MEC entra en la discusión política regional
Por otro lado, los congresistas de Florida señalaron que la revisión del T-MEC debe incluir consecuencias para México si mantiene los envíos de crudo a Cuba. También alertaron sobre posibles revocaciones de visados a funcionarios mexicanos por acuerdos en el sector salud.
Los legisladores destacaron la influencia del secretario de Estado Marco Rubio, quien expresó ante el Senado su interés en un cambio político en Cuba. Giménez afirmó que la captura de Nicolás Maduro marcó un precedente que debe replicarse en la isla.
Datos oficiales muestran que el sur de Florida concentra la mayor diáspora cubana del país, un factor que mantiene el tema cubano como prioridad política constante en el Congreso estadounidense.