La movilización social volvió a tomar fuerza en Estados Unidos ante el endurecimiento de la política migratoria federal. Diversos grupos de Florida confirmaron su participación en protestas contra ICE mediante un paro nacional que convoca a no trabajar, no asistir a clases y no consumir durante una jornada específica.
La iniciativa surge como respuesta a operativos recientes de agencias federales que provocaron indignación pública. En consecuencia, activistas, estudiantes y organizaciones comunitarias buscan visibilizar el impacto de las detenciones y deportaciones en comunidades migrantes.
Florida se suma al paro nacional contra ICE
Además, los organizadores del movimiento señalaron que el paro pretende frenar la normalidad cotidiana para ejercer presión política. La convocatoria se fijó para el 30 de enero y contempla el cierre voluntario de negocios, la suspensión de actividades escolares y la abstención de compras.
En Florida, varios colectivos confirmaron su adhesión. Asimismo, el registro público de la protesta incluye a Artists for Artists Miami, un colectivo cultural independiente, y a Florida Tiles N More, una empresa con sede en Doral que decidió cerrar operaciones durante la jornada.
De igual manera, otras organizaciones estatales anunciaron su participación. Entre ellas figuran Florida Palestine Network, Pensacola Abortion Rights Taskforce, estudiantes de Pensacola High School y Tampa Bay Immigrant Solidarity Network, que articulan acciones locales con el movimiento nacional.
El llamado responde a hechos recientes y a una agenda migratoria más amplia
Por otro lado, los organizadores vincularon la protesta con muertes ocurridas durante operativos federales recientes. Consideraron que esos casos reflejan un uso excesivo de la fuerza y una aplicación agresiva de la política migratoria.
Asimismo, los activistas sostuvieron que las protestas contra ICE buscan frenar lo que describen como una estrategia de intimidación comunitaria. Afirmaron que las acciones federales generan miedo, separan familias y afectan la vida diaria de trabajadores y estudiantes.
En consecuencia, el paro nacional se plantea como una demostración de impacto colectivo. Los impulsores del movimiento argumentan que la economía, la educación y el consumo muestran el peso real de las comunidades migrantes y sus aliados dentro del país.
Datos de los organizadores indican que decenas de grupos en distintos estados confirmaron su participación, lo que posiciona a Florida como parte activa de una protesta coordinada a escala nacional.