En Estados Unidos, hospitales y autoridades estatales enfrentan un nuevo dilema luego de que el gobierno federal permitió a agencias migratorias acceder a datos de Medicaid. La medida genera preocupación entre pacientes inmigrantes y personal médico, en un contexto de endurecimiento de la política migratoria y creciente debate sobre privacidad y salud pública.
Durante años, hospitales y estados aseguraron a los pacientes que la información proporcionada para recibir cobertura médica no llegaría a manos de autoridades migratorias. Sin embargo, ese escenario cambió cuando la administración federal autorizó a ICE consultar bases de datos de Medicaid que incluyen direcciones y estatus migratorio, lo que activó alertas en el sector salud.
Hospitales enfrentan dilema entre informar o callar
El acceso de ICE a datos de Medicaid coloca a los hospitales en una situación compleja. Si informan a los pacientes, pueden disuadirlos de solicitar atención médica de emergencia. Si callan, exponen a las personas a procesos de localización migratoria sin su conocimiento.
Especialistas en salud pública advierten que esta política puede provocar que pacientes eviten acudir a hospitales incluso en situaciones críticas. Una parte significativa de los beneficiarios de Medicaid de emergencia corresponde a mujeres embarazadas y personas con padecimientos graves que requieren atención inmediata.
Acceso limitado en algunos estados, pero la preocupación continúa
Un juez federal limitó recientemente el uso de datos de Medicaid en 22 estados que impugnaron la medida, y restringió el acceso únicamente a personas sin estatus legal. No obstante, en el resto del país, ICE mantiene un acceso más amplio, lo que prolonga la incertidumbre entre hospitales y comunidades inmigrantes.
Organizaciones de salud y defensores legales señalan que la falta de claridad sobre la protección de datos de ciudadanos y residentes legales profundiza la desconfianza hacia el sistema de salud. Además, advierten que esta política puede afectar el acceso oportuno a servicios médicos esenciales.