El aeropuerto internacional de Palm Beach inició una nueva etapa al adoptar oficialmente el nombre de President Donald J. Trump International Airport, con lo que se convirtió en el primer aeropuerto comercial de Estados Unidos que homenajea a un presidente en funciones.
La terminal, ubicada a unos ocho kilómetros de Mar-a-Lago, residencia del presidente Donald Trump, mantendrá sin cambios sus vuelos, rutas y operaciones mientras avanza la transición administrativa y la instalación de la nueva señalización.
El aeropuerto estrena oficialmente el nombre de Donald Trump
La Legislatura de Florida aprobó el cambio de nombre y el gobernador Ron DeSantis promulgó la ley en marzo. Más tarde, la Administración Federal de Aviación (FAA) autorizó la modificación del identificador aeronáutico, que cambiará de PBI a DJT.
Sin embargo, los pasajeros seguirán viendo el código PBI en boletos y reservaciones hasta el próximo 18 de agosto, cuando las aerolíneas completen la actualización de sus sistemas.
La nueva legislación también transfirió al estado la facultad de nombrar los aeropuertos comerciales, una responsabilidad que anteriormente correspondía a los gobiernos locales.
La transición tendrá un costo estimado de 5.5 millones de dólares. Florida aportó 2.75 millones para financiar el proyecto, mientras que el Departamento de Aeropuertos del condado de Palm Beach cubrirá el resto con recursos obtenidos mediante tarifas aeroportuarias, estacionamientos, concesiones y otros ingresos.
El nuevo nombre provoca respaldo y críticas
Para concretar el cambio, el condado de Palm Beach negoció un acuerdo con la Organización Trump que autoriza el uso comercial del apellido, la imagen y la marca del presidente en la señalización, materiales promocionales y campañas del aeropuerto, ya que estos elementos cuentan con protección comercial.
La Casa Blanca y diversos aliados del mandatario celebraron la inauguración del nuevo nombre. El primer vuelo que aterrizó tras la modificación trasladó a Eric Trump, hijo del presidente, quien afirmó que “nadie es más sinónimo de Palm Beach” que su padre.
Al mismo tiempo, legisladores demócratas criticaron la decisión por considerar que responde a intereses políticos y cuestionaron el uso de recursos públicos para modificar el nombre de una infraestructura estatal.
Además, dos procesos judiciales buscan frenar la medida. Un piloto presentó una demanda al considerar que el cambio del identificador PBI a DJT podría generar confusión operativa. De manera paralela, otra demanda cuestiona el acuerdo comercial que permite utilizar la marca Trump en el aeropuerto.
Este cambio forma parte de una estrategia más amplia para incorporar el nombre del presidente en distintos programas, edificios públicos e instituciones de Estados Unidos.