Brasil se prepara para una segunda vuelta presidencial marcada por una diferencia mínima entre los candidatos. El actual mandatario, Lula, buscará conservar el poder frente a Flávio Bolsonaro, quien encabeza prácticamente todas las encuestas, aunque su ventaja todavía no garantiza una victoria.
La elección del domingo 25 de octubre enfrentará dos proyectos políticos opuestos. Bolsonaro llega fortalecido después de obtener el 47% de los votos válidos en la primera ronda, frente al 45.2% conseguido por el candidato del Partido de los Trabajadores.
Encuestas dan una estrecha desventaja a Lula
De las 17 encuestadoras que publicaron estudios después de la primera vuelta, 16 colocan al aspirante del Partido Liberal por delante.
El promedio de sondeos elaborado por EL PAÍS proyecta un 50.9% de los votos válidos para Bolsonaro y un 49.1% para su rival.
Sin embargo, la diferencia de 1.8 puntos resulta menor que los errores habituales de las encuestas.
En la primera vuelta, las estimaciones subestimaron el respaldo a Bolsonaro por 3.6 puntos, pese a que varios estudios anticipaban una victoria del oficialismo.
Los antecedentes también muestran errores similares en las elecciones brasileñas de 2014, 2018 y 2022, principalmente durante las primeras rondas.
Mercados de predicción anticipan una victoria de Bolsonaro
La plataforma Polymarket asigna al candidato opositor una probabilidad de triunfo del 77%.
Esa estimación llegó al 88% el 10 de octubre, pero disminuyó conforme aparecieron nuevas encuestas que mostraban una competencia más cerrada.
Por otra parte, un modelo de simulación basado en los errores históricos de seis segundas vueltas presidenciales desde 2002 ofrece un escenario menos favorable para Bolsonaro.
Según ese cálculo, el opositor gana el 70% de las simulaciones, mientras que Lula obtiene la victoria en el 30% restante.
El modelo considera que los sondeos registraron históricamente desviaciones promedio de 1.3 puntos por candidato, suficientes para modificar el resultado de una elección tan ajustada.
Aunque Bolsonaro concentra las mayores probabilidades de triunfo, las cifras no permiten descartar una remontada del presidente.
Con una diferencia menor a dos puntos en las encuestas, la participación ciudadana y los votos efectivos serán decisivos para definir quién gobernará Brasil durante el próximo periodo presidencial.