La llegada de Flávio Bolsonaro a Miami provocó reacciones encontradas entre los brasileños que residen en el sur de Florida. Mientras algunos consideran que el excandidato presidencial buscó protección ante posibles represalias políticas, otros cuestionan que abandonara Brasil después de perder las elecciones frente a Luiz Inácio Lula da Silva.
El político aterrizó este miércoles 28 de octubre en el aeropuerto de Opa-Locka, acompañado de su esposa y sus hijas. Su llegada ocurrió después de que Estados Unidos autorizara visados para su familia y de que viajara desde Brasil a través de Argentina, con una escala en Ecuador.
Exilio de Bolsonaro genera críticas entre brasileños
Luciana Ferri, abogada de 61 años que vive en Miami Beach desde hace 17, criticó la decisión del excandidato de abandonar su país.
Aunque reconoce que Lula tiene aspectos cuestionables, considera que el mandatario ofrece mayores garantías de respeto a las instituciones democráticas.
Ferri también cuestionó el trato que recibió Bolsonaro en Estados Unidos, mientras numerosos inmigrantes enfrentan incertidumbre por las políticas migratorias de Donald Trump.
La controversia comenzó cuando el candidato derrotado desconoció los resultados electorales y denunció un supuesto fraude. Posteriormente retiró su petición de anular las elecciones y anunció que encabezaría la oposición.
Sin embargo, después de llegar a Miami, difundió una carta en la que se proclamó verdadero presidente electo de Brasil.
Seguidores expresan decepción por su salida de Brasil
Bruno Baiao, agente inmobiliario y simpatizante de Bolsonaro, expresó sentimientos contradictorios ante la noticia.
Aunque considera que el político está más seguro en Estados Unidos, lamenta que su ausencia pueda debilitar a la oposición brasileña.
Baiao también sostiene, sin aportar pruebas en la referencia, que las elecciones fueron fraudulentas y que sus resultados impidieron un cambio de gobierno.
Una postura diferente expresó Joseph Lima, trabajador de un restaurante brasileño en North Beach, quien votó por Lula.
El joven de 25 años no rechaza que Bolsonaro permanezca en Estados Unidos, siempre que se mantenga alejado de la actividad política.
Las opiniones reflejan la división entre los brasileños de Miami después de unas elecciones que profundizaron las diferencias entre simpatizantes del oficialismo y de la derecha.
Mientras Bolsonaro intenta mantener su influencia desde el extranjero, sus seguidores y detractores debaten las consecuencias de su salida para el futuro de la oposición en Brasil.