La presión de Washington sobre el gobierno cubano dio un nuevo paso esta semana después de que fiscales federales presentaran cargos contra Raúl Castro y otros cinco militares vinculados con el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate ocurrido en 1996.
El Departamento de Justicia anunció el caso en Miami durante un acto en la Torre de la Libertad, un lugar simbólico para el exilio cubano. Además, fiscales federales señalaron que los cargos incluyen asesinato, conspiración y destrucción de aeronaves relacionadas con la muerte de cuatro ciudadanos estadounidenses.
Raúl Castro enfrenta acusaciones por derribo de avionetas
Según el expediente judicial presentado ante el tribunal federal del sur de Florida, el caso se apoya en investigaciones independientes de organismos internacionales que concluyeron que militares cubanos derribaron las aeronaves en aguas internacionales y no dentro del espacio aéreo cubano.
Todd Blanche, fiscal general en funciones, afirmó que Estados Unidos mantiene el compromiso de buscar justicia para las víctimas sin importar el tiempo transcurrido. Asimismo, aseguró que Raúl Castro eventualmente deberá comparecer ante la justicia estadounidense “por voluntad propia o de otra manera”.
La acusación también incluye a Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas, Luis Raúl González Pardo Rodríguez y Lorenzo Alberto Pérez Pérez, señalados por participar presuntamente en el operativo militar ejecutado hace casi treinta años.
Miami se convierte en centro del anuncio federal
El gobierno cubano rechazó inmediatamente las acusaciones y calificó el caso como una maniobra política sin fundamento jurídico. Del mismo modo, Miguel Díaz Canel acusó a Washington de manipular los hechos relacionados con el incidente de Hermanos al Rescate.
La presentación de cargos contra Raúl Castro ocurre mientras Cuba atraviesa una de sus peores crisis económicas y energéticas en décadas. Funcionarios estadounidenses también reforzaron recientemente sanciones contra la isla, incluyendo medidas para restringir el suministro de combustible y aumentar la presión diplomática sobre La Habana.