El canciller Félix Plasencia presentó sus dos primeras decisiones de alto impacto al frente de la política exterior de Venezuela. El funcionario confirmó que el Gobierno iniciará el retiro definitivo de la Corte Penal Internacional (CPI) y abrirá un proceso para restablecer las relaciones diplomáticas con Perú.
Plasencia comunicó ambas medidas a través de su cuenta de X, pocos días después de asumir la conducción de los ministerios de Relaciones Exteriores y Comercio Exterior bajo la administración de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
Félix Plasencia confirma la salida de la CPI
El canciller informó que Venezuela notificó al secretario general de la ONU, António Guterres, su decisión de abandonar la Corte Penal Internacional, organismo encargado de investigar delitos como genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad.
Según Plasencia, la CPI concentra de manera desproporcionada sus investigaciones en países de África y América Latina, por lo que considera que el tribunal actúa con un sesgo geográfico y responde a intereses ajenos a la justicia.
Las diferencias entre Caracas y la Corte no son recientes. A finales de 2025, la Fiscalía de la CPI cerró su oficina en Venezuela al concluir que no existía un avance real en las investigaciones sobre presuntas violaciones a los derechos humanos ocurridas desde 2014. En repetidas ocasiones, el gobierno de Nicolás Maduro rechazó esas acusaciones. Hasta ahora, la Corte no ha respondido a los nuevos señalamientos.
Venezuela y Perú reactivan el diálogo diplomático
En un segundo anuncio, Plasencia confirmó que Venezuela y Perú acordaron iniciar un proceso gradual para reconstruir sus relaciones bilaterales, interrumpidas desde julio de 2024.
Como primer paso, ambos gobiernos reactivarán los servicios consulares para atender a los ciudadanos que viven en los dos países. La Cancillería peruana publicó el mismo comunicado en sus redes sociales.
El acercamiento ocurre pocos días antes de que Keiko Fujimori asuma la presidencia de Perú el 28 de julio y marca un cambio respecto a la ruptura diplomática que Nicolás Maduro ordenó tras las elecciones presidenciales de 2024.
Antes de llegar a la Cancillería, Plasencia ejercía como encargado de negocios de Venezuela en Estados Unidos. Ahora lidera una política exterior que busca redefinir la relación del país con organismos internacionales y gobiernos de la región.