Decenas de familias salieron a las calles de La Paz para celebrar Halloween con un desfile de disfraces, música y actividades infantiles. La jornada reunió a personajes de películas, series y videojuegos de terror, en una muestra de cómo esta festividad ha ganado popularidad en Bolivia durante los últimos años.
La actividad, denominada Manifestación del zombi presidente, comenzó en el Cementerio General y recorrió distintas calles de la ciudad al ritmo de una banda estudiantil. Niños y adultos participaron en una celebración que combinó el humor, la creatividad y la tradicional búsqueda de dulces.
Disfraces y diversión durante Halloween en Bolivia
Entre los participantes aparecieron personajes como Freddy Krueger, Spring Bonnie, del videojuego Five Nights at Freddy’s, payasos asesinos y personas maquilladas como Catrinas. También destacó una caracterización del presidente estadounidense Donald Trump como zombi, quien encabezó la marcha, saludó al público y repartió dulces a los niños.
Marcelo Paredes, organizador del evento, explicó a EFE que eligió el formato de manifestación porque las protestas forman parte de la vida cotidiana del país.
Aunque esta fue la tercera edición masiva, Paredes comenzó a organizar actividades similares hace dos décadas, cuando recorría junto con sus amigos un barrio de El Alto para pedir dulces.
La participación de padres e hijos dio un carácter familiar al recorrido. Juan Pablo, por ejemplo, asistió con su hijo de cuatro años, ambos caracterizados como Chucky. Durante una semana prepararon los disfraces y buscaron el maquillaje adecuado.
El padre explicó que su principal intención era compartir un momento divertido con el pequeño.
Una celebración que convive con Todos Santos
El desfile concluyó en el Parque de las Culturas y de la Madre Tierra, donde los asistentes disfrutaron de concursos y un juego de supervivencia adaptado para los más pequeños.
Paredes destacó que Halloween permite reunir a las familias y aseguró que esta celebración de origen extranjero no contradice las costumbres locales.
Su creciente popularidad coincide con Todos Santos, una tradición profundamente arraigada en Bolivia.
Según esta creencia, las almas de los difuntos regresan al mediodía del 1 de noviembre para visitar a sus familiares, quienes preparan altares especiales con alimentos y bebidas. Al día siguiente, las despiden mediante rezos.
La presencia cada vez mayor de Halloween refleja así una convivencia entre nuevas formas de entretenimiento y prácticas culturales que mantienen viva la memoria de los seres queridos.