El aumento del costo de vida y las políticas migratorias de Donald Trump están modificando las preferencias electorales de algunos hispanos en Miami-Dade. Aunque el Partido Republicano mantiene una presencia importante entre los votantes latinos del condado, las preocupaciones económicas y las deportaciones han llevado a antiguos simpatizantes del presidente a reconsiderar su apoyo.
Mayumi Castro Fernández, cubana de 54 años que trabaja en el Aeropuerto Internacional de Miami, votó dos veces por Trump. Sin embargo, el encarecimiento de alimentos, gasolina y seguros médicos, junto con las medidas migratorias, la llevó a abandonar su afiliación republicana.
Ahora participa en actividades de campaña para el demócrata Eliott Rodríguez, quien busca desplazar a la congresista María Elvira Salazar en el distrito 27 de Florida.
El costo de vida influye en el voto de hispanos
Los cambios individuales todavía no representan un abandono generalizado del Partido Republicano.
Según un análisis del Miami Herald, entre octubre de 2024 y octubre de 2026 el número de republicanos latinos registrados en Miami-Dade aumentó en más de 14,000, mientras aproximadamente 9,500 electores hispanos abandonaron el Partido Demócrata.
En Hialeah, donde Trump obtuvo el 76% de los votos en 2024, varios residentes mantienen su respaldo a candidatos republicanos.
Rosa Hernández, por ejemplo, considera que los impuestos sobre la propiedad y la situación económica requieren atención urgente.
Las encuestas también reflejan una competencia abierta. Un sondeo de HispanicVotes.org colocó al demócrata David Jolly cuatro puntos por delante del republicano Byron Donalds en la contienda por la gobernación, dentro del margen de error.
Otra encuesta de NBC 6 y Telemundo mostró una ventaja de siete puntos para Donalds.
Las deportaciones generan nuevas diferencias políticas
Freddy Moros, venezolano residente de Miramar, apoyó a Trump en 2024, pero ahora cuestiona el trato hacia los inmigrantes.
Aunque mantiene su respaldo a determinados candidatos republicanos, decidió dividir su voto entre ambos partidos.
Coral Domenech, residente de Miami y originaria de Puerto Rico, también lamenta haber respaldado al presidente. Las deportaciones, el costo de la vivienda y las dificultades para acceder a seguros médicos influyen en su postura.
Especialistas de UnidosUS consideran que el electorado latino podría adquirir mayor importancia como grupo de votantes independientes.
Sin embargo, advierten que las prioridades cambian según las circunstancias familiares y económicas.
Para muchos hispanos, la inflación, los salarios, la vivienda y los seguros pesan tanto como las políticas migratorias.
La diversidad de opiniones muestra que ninguna fuerza política puede considerar garantizado el respaldo latino en Miami-Dade, incluso en comunidades donde históricamente ha mantenido una presencia dominante.