Una intensa ola de frío alteró la rutina del sur de Florida y generó una escena inusual en espacios urbanos y campos de golf. Las iguanas, especie invasora ampliamente extendida en la región, quedaron aturdidas o murieron tras la caída histórica de las temperaturas en Miami y zonas cercanas.
El fenómeno se registró durante el primer fin de semana de febrero de 2026, cuando el termómetro descendió por debajo de los registros históricos. En el Aeropuerto Internacional de Miami se reportaron poco más de 35°F, con sensación térmica aún menor, lo que provocó que estos reptiles perdieran control muscular y cayeran de árboles y estructuras.
Además, empresas especializadas en control de fauna respondieron a una demanda sin precedentes. Cazadores comenzaron labores desde la madrugada para aprovechar las condiciones climáticas extremas. En algunas zonas, como campos de golf y complejos residenciales, se recolectaron decenas de ejemplares en lapsos muy cortos.
Iguanas y un impacto directo del clima extremo
Las iguanas reaccionan con especial vulnerabilidad al frío. Expertos explican que temperaturas cercanas al punto de congelación inducen un estado de shock que las deja inmóviles, aunque no siempre muertas. Aproximadamente la mitad de los ejemplares recolectados durante este evento ya no presentaban signos vitales.
Asimismo, la Comisión de Conservación de Vida Silvestre de Florida autorizó de forma temporal la captura y entrega de iguanas durante el episodio climático. El objetivo fue controlar una población considerada dañina para ecosistemas locales e infraestructura urbana.
Por otro lado, operadores advirtieron a la población que evite manipular estos animales sin capacitación. En experiencias previas, algunas iguanas se reanimaron al entrar en calor, provocando accidentes y situaciones de riesgo para las personas.
En consecuencia, el evento confirmó la relación entre clima extremo y control de especies invasoras. Registros estatales indican que Florida alberga millones de iguanas, cuya presencia genera daños anuales estimados en decenas de millones de dólares en jardinería, diques y redes de servicios.