El entusiasmo que dejó la visita de miles de aficionados escoceses durante el último partido de su selección en Miami ha dado paso a una iniciativa ciudadana. Una petición en línea busca que las autoridades locales instauren un fin de semana anual dedicado a la Tartan Army y exploren un acuerdo de ciudad hermana entre Miami y Edimburgo.
La propuesta surgió después de que los seguidores de la selección de Escocia protagonizaran celebraciones que llamaron la atención por su ambiente festivo y su comportamiento cívico en distintos puntos de la ciudad.
La Tartan Army inspira una propuesta para Miami
Los aficionados escoceses recorrieron la Calle Ocho, llenaron el LoanDepot Park, participaron en actividades con residentes y convirtieron lugares como Bayfront Park y Ocean Drive en escenarios de celebración durante varios días.
Según la petición, además de generar un ambiente de convivencia, los visitantes dejaron en excelentes condiciones los espacios públicos que ocuparon, lo que fortaleció la imagen positiva del grupo entre los habitantes de Miami.
El documento, publicado el 28 de junio, solicita a las ciudades de Miami y Miami Beach, así como al condado de Miami-Dade, establecer oficialmente un “Tartan Army Weekend” para reconocer el impacto cultural y turístico de los aficionados escoceses.
Boston sirve como ejemplo para fortalecer los lazos
La iniciativa también propone que Miami estudie una relación de ciudad hermana con Edimburgo, tomando como referencia el acuerdo anunciado recientemente entre Boston y Glasgow.
La alcaldesa de Boston, Michelle Wu, informó que esa alianza busca fortalecer los vínculos económicos, culturales e institucionales entre ambas ciudades, además de reconocer la histórica presencia de la comunidad escocesa.
Hasta el momento, representantes de las ciudades de Miami, Miami Beach y del condado de Miami-Dade no han emitido una postura oficial sobre la propuesta.
Aunque la petición apenas supera las 200 firmas, sus impulsores consideran que el recibimiento ofrecido por Miami y la respuesta de los aficionados justifican la creación de una tradición anual que refuerce el intercambio cultural y atraiga nuevamente a miles de visitantes escoceses.