La muerte de Alex Pretti sacudió a Minnesota en medio de una creciente tensión por las redadas migratorias en Estados Unidos. El ciudadano estadounidense falleció tras recibir disparos de un agente federal durante una protesta en Minneapolis, un hecho que reavivó el debate sobre el uso de la fuerza y la actuación de las autoridades migratorias.
Alex Pretti tenía 37 años y participaba en manifestaciones contra las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. Las autoridades federales afirmaron que el manifestante se acercó a los agentes portando un arma de fuego, aunque los videos difundidos por testigos muestran a Pretti con un teléfono móvil en la mano durante el forcejeo previo al tiroteo.
Alex Pretti y las versiones sobre el tiroteo en Minnesota
El Departamento de Seguridad Nacional sostuvo que el agente disparó tras percibir una amenaza. Sin embargo, las imágenes disponibles no muestran a Pretti empuñando un arma en los segundos previos a su muerte. Familiares confirmaron que contaba con permiso legal para portar un arma oculta en Minnesota, pero aseguraron que no solía llevarla consigo.
La familia calificó de falsas las explicaciones oficiales y señaló que se enteró del fallecimiento a través de un periodista, antes de recibir confirmación formal de las autoridades. Alex Pretti se convirtió en la segunda persona muerta por agentes migratorios en Minneapolis en lo que va del año, tras el caso de Renée Nicole Good.
Enfermero, activista y crítico del ICE
Alex Pretti trabajaba como enfermero de cuidados intensivos en un hospital del Departamento de Asuntos de Veteranos. Colegas y vecinos lo describieron como solidario, comprometido con su profesión y amante de la naturaleza. Además de practicar ciclismo, mantenía una relación cercana con su comunidad y mostraba sensibilidad ante las injusticias sociales.
Su familia explicó que se sentía indignado por las políticas migratorias del gobierno federal y por la actuación del ICE, lo que lo llevó a participar en protestas pacíficas.
El caso de Alex Pretti sigue bajo investigación mientras organizaciones civiles exigen claridad y rendición de cuentas por el uso de la fuerza letal durante manifestaciones públicas.