Las noches de verano tienen una nueva propuesta para quienes buscan algo diferente al plan habitual de bares y discotecas. En pleno corazón de The Redland, un popular destino familiar transforma sus espacios al aire libre en una fiesta donde conviven ritmos latinos, música country y un ambiente pensado para todas las edades.
La iniciativa convierte cada sábado en una experiencia singular. Los asistentes pueden elegir entre dos pistas de baile completamente distintas, una dedicada a la salsa, bachata, merengue y reguetón, y otra enfocada en line dancing con clases básicas para quienes desean aprender los pasos más populares.
The Berry Farm apuesta por una doble experiencia de baile
El evento se realiza cada sábado entre las 7 p.m. y las 11 p.m. y reúne tanto a principiantes como a bailarines experimentados. Mientras una pista mantiene la energía con éxitos latinos y clásicos para bailar en pareja, la otra ofrece rutinas grupales inspiradas en la tradición country estadounidense.
La propuesta aprovecha el carácter único de The Berry Farm, una propiedad familiar de tercera generación que se extiende por 45 acres. Durante el día, el lugar es conocido por sus festivales estacionales, campos de girasoles y actividades recreativas. Sin embargo, cuando cae la noche, el ambiente cambia por completo para dar paso a la música y el baile.
Los visitantes también pueden disfrutar de opciones gastronómicas, postres y bebidas durante toda la jornada. Además, los mayores de 21 años tienen acceso a cerveza, vino y cocteles disponibles en el recinto.
Un plan de verano para todas las edades
Uno de los principales atractivos del evento es su carácter familiar. La organización permite la asistencia de menores, aunque los niños de 12 años o menos deben contar con una autorización firmada por un padre o tutor legal.
Asimismo, las entradas tienen un costo de 10 dólares para mayores de 21 años y de 15 dólares para quienes tienen 20 años o menos. Los organizadores recomiendan que los asistentes más jóvenes compren sus boletos por internet antes de llegar.
La actividad se realiza incluso en caso de lluvia y no permite el reingreso una vez que los visitantes abandonan la propiedad. Esa combinación de música, baile y ambiente campestre ha convertido estas noches en una de las propuestas más llamativas de la temporada.