Durante cinco décadas, The Last Carrot formó parte de la rutina diaria de Coconut Grove en Florida, con jugos naturales, sándwiches vegetarianos y una identidad que resistió modas y transformaciones urbanas. Ese ciclo llegará a su fin el sábado 7 de febrero de 2026, cuando el negocio cierre definitivamente su local histórico en Grand Avenue.
El cierre no responde a una caída en ventas ni a falta de apoyo comunitario. El pequeño centro comercial donde opera el local será demolido como parte de un ambicioso desarrollo inmobiliario que cambiará de forma radical esta zona del vecindario. Para muchos residentes, la noticia marca el final de una era profundamente ligada a la memoria colectiva del Grove.
Fundado en 1975 por Michael Compton, entusiasta de la vida saludable y exalumno de la Universidad de Miami, el negocio se convirtió en un punto de encuentro antes de que el bienestar fuera tendencia. Tras su fallecimiento en 2001, sus hijas asumieron la operación y mantuvieron intacta la esencia del lugar.
The Last Carrot y el impacto del nuevo desarrollo urbano
El proyecto que provocará el cierre contempla la demolición del inmueble ubicado en 3133 Grand Avenue para dar paso a un complejo de uso mixto con oficinas, residencias de lujo, espacios comerciales y áreas recreativas. La iniciativa incluye inversiones públicas y privadas por millones de dólares y ha generado debate entre vecinos preocupados por la pérdida de identidad del barrio.
Aunque otros negocios afectados lograron reubicarse en zonas cercanas, The Last Carrot no ha confirmado aún un nuevo espacio. Empleados del local señalaron que exploran alternativas, pero no existe un acuerdo cerrado hasta ahora.
Un legado que trasciende el local
La reacción de clientes habituales fue inmediata. Para generaciones de residentes, estudiantes y trabajadores, The Last Carrot representó constancia, cercanía y comunidad. Incluso en su último tramo, el negocio recibió reconocimientos locales, reafirmando su relevancia cultural.
El cierre deja un vacío simbólico en Coconut Grove, en un contexto donde el crecimiento urbano avanza con rapidez y redefine espacios tradicionales. La expectativa ahora se centra en si este ícono podrá reinventarse en otra ubicación sin perder su esencia.