La UEFA criticó con dureza el nuevo proyecto del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para crear una empresa valorada en 20.000 millones de dólares que administraría activos comerciales como la Copa del Mundo y el Mundial de Clubes con la participación de inversionistas privados.
El organismo europeo aseguró que la iniciativa pone en riesgo la gobernanza del fútbol y cuestionó que la FIFA impulse un modelo de negocio de esta magnitud sin transparencia sobre sus beneficiarios.
UEFA acusa que el proyecto cruza una línea peligrosa
La polémica surgió después de que se conociera la propuesta para crear FIFA Forward Enterprise (FFE), una filial comercial que gestionaría los principales torneos organizados por la FIFA.
Según el plan, la nueva empresa buscaría recaudar hasta 4.200 millones de dólares antes de finalizar el año mediante la venta de participaciones minoritarias a inversionistas de largo plazo. Entre los posibles participantes figura Thrive Eternal, firma fundada por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump.
En respuesta, la UEFA afirmó que “no le corresponde a la FIFA vender” el fútbol y advirtió que ninguna institución es propietaria de este deporte.
El organismo también sostuvo que la gobernanza y la esencia del fútbol no deben convertirse en activos negociables y pidió a todas las federaciones nacionales analizar cuidadosamente la propuesta.
Infantino promete más recursos para las federaciones
La FIFA defendió el proyecto al asegurar que mantendrá el control absoluto sobre las competencias, el calendario internacional y todas las decisiones deportivas y regulatorias.
Además, explicó que los recursos obtenidos permitirían aumentar significativamente los fondos destinados a sus 211 federaciones miembro mediante el programa FIFA Fast-Forward.
Cada asociación podría recibir hasta 20 millones de dólares durante el ciclo 2027-2030, una cifra superior a los ocho millones previstos actualmente. Posteriormente, los apoyos aumentarían hasta 22 y 24 millones de dólares en los siguientes ciclos comerciales.
No es la primera vez que Infantino impulsa una iniciativa similar. En 2018 promovió un proyecto respaldado por inversionistas privados para desarrollar nuevas competiciones internacionales, pero la fuerte oposición de la UEFA terminó por bloquear la propuesta.
La discusión sobre FIFA Forward Enterprise apenas comienza y serán las 211 federaciones afiliadas las que decidirán si aprueban o rechazan una iniciativa que podría modificar el modelo comercial del fútbol mundial.