Silencio de De la Espriella por colombiano muerto por ICE
La prometida alianza entre el próximo Gobierno colombiano y Estados Unidos enfrenta su primera prueba antes de la posesión presidencial. Mientras la delegación de Abelardo de la Espriella celebraba en Washington el acercamiento con la Administración de Donald Trump, guardó silencio sobre la muerte de Johan Sebastián Durán Guerrero, un migrante colombiano baleado por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Durán, de 26 años, murió el lunes en Biddeford, una ciudad costera de Maine. El colombiano tenía permiso de trabajo, número de Seguridad Social, esposa y una hija de tres años. Se dirigía a uno de sus dos empleos cuando los agentes lo interceptaron, presuntamente mientras buscaban a otra persona.
El vicepresidente electo José Manuel Restrepo se reunió este miércoles con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. Tras el encuentro, presentó cinco pilares para la relación bilateral: comercio, seguridad económica y nacional, defensa de la democracia, reconocimiento de Colombia como aliado estratégico y una agenda de inversión y empleo.
Restrepo viajó acompañado por los próximos ministros de Hacienda, Relaciones Exteriores, Comercio y Defensa. Ninguno mencionó públicamente el caso de Durán, pese a que la protección de los colombianos en el exterior constituye una obligación de la diplomacia nacional, sin importar su situación migratoria.
De la Espriella tampoco se pronunció. El presidente electo, quien además tiene ciudadanía estadounidense, asumirá el poder el próximo 7 de agosto con la promesa de estrechar los vínculos con Trump y sumarse al llamado Escudo de las Américas.
El silencio provocó críticas de sectores independientes y de la izquierda. La senadora electa Cathy Juvinao advirtió que la cooperación diplomática no puede convertirse en sumisión cuando muere un ciudadano colombiano en el extranjero.
El presidente saliente, Gustavo Petro, calificó la muerte como un asesinato cometido por el Gobierno estadounidense y pidió al consulado colombiano presentar una acusación formal contra el agente involucrado.
Las autoridades migratorias sostienen que el oficial disparó porque se sintió amenazado. Sin embargo, testigos de Biddeford cuestionan esa explicación. El caso ocurrió una semana después de que otro migrante, el mexicano Lorenzo Salgado, muriera en circunstancias similares durante un operativo en Houston.
La internacionalista Sandra Borda considera que el pragmatismo del Gobierno entrante podría explicar su silencio, aunque advierte una posibilidad más grave: que sus integrantes compartan la política estadounidense contra los migrantes.
Las críticas también apuntan al canciller designado, Omar Bula Escobar, conocido por su cercanía con el movimiento trumpista MAGA y por expresar posiciones adversas a la migración latinoamericana. Para Borda, su visión coincide con la agenda de deportaciones masivas impulsada desde la Casa Blanca.
La tensión aumentó con la deportación del activista colombiano Beto Coral, detenido por orden de Marco Rubio después de publicar críticas contra De la Espriella. Petro solicitó su liberación, pero Trump rechazó la petición.
La estrecha relación con Washington será uno de los pilares del nuevo Gobierno. Sin embargo, el caso de Johan Sebastián Durán deja una pregunta inmediata: si esa alianza permitirá defender a los colombianos o impondrá silencio ante los abusos de las autoridades estadounidenses.
La política local de Miami abrió una nueva etapa con la designación de la alcaldesa…
La final del Mundial volvió a confirmar que Estados Unidos se ha consolidado como el…
El secretario de Estado, Marco Rubio, reunió en Washington a representantes de 66 países para…
La derrota de Argentina ante España en la final del Mundial marcó mucho más que…
Un sismo de magnitud 5.1 sacudió la región peruana de Junín la noche del sábado…
Un ciudadano estadounidense habría suplantado la identidad de Joaquín Guzmán Loera para enviar cartas al…