Un nightclub de Miami quedó en el centro de la controversia tras la difusión de videos que muestran a influencers de extrema derecha realizando saludos nazis dentro del establecimiento. El material generó rechazo inmediato y fuertes cuestionamientos en redes sociales.
El incidente ocurrió en Vendôme, un club nocturno ubicado en South Beach y conocido dentro de la vida nocturna de Miami. Las imágenes muestran a varias figuras digitales entonando una canción que glorifica a Adolf Hitler mientras realizan gestos asociados al nazismo.
Nightclub de Miami reacciona tras difusión de videos
Los videos circularon durante el fin de semana y provocaron una ola de comentarios críticos en las cuentas oficiales de Vendôme. Usuarios exigieron explicaciones y cuestionaron la presencia de discursos de odio en un espacio abierto al público.
Asimismo, el nightclub Vendôme emitió un comunicado en el que condenó el antisemitismo y cualquier forma de discurso de odio. La administración calificó el hecho como profundamente ofensivo y aseguró haber iniciado una investigación interna para esclarecer lo ocurrido.
Sin embargo, los mismos videos parecen mostrar a Jonathan Mansour, copropietario y cofundador de Vendôme, presente en el área donde se desarrollaron los hechos. En las imágenes, Mansour aparece a pocos metros del grupo mientras se realizan los gestos y cánticos ofensivos.
Silencio del propietario y acciones anunciadas por Vendôme
Ni Jonathan Mansour ni representantes directos del nightclub Vendôme respondieron a solicitudes de comentarios adicionales. Posteriormente, el club informó que concluyó su revisión interna y que tres personas vinculadas al incidente fueron separadas de la organización.
Vendôme abrió en 2021 en el espacio que anteriormente ocupaba otro club icónico de South Beach y se presenta como uno de los destinos exclusivos de la vida nocturna local. La empresa afirmó que su liderazgo incluye socios de diversos orígenes y credos, incluidos miembros de la comunidad judía.
Datos del sector indican que los nightclubs enfrentan una presión creciente para responder con rapidez ante incidentes de odio, ya que su reputación pública impacta directamente en su operación comercial.