La operación en aeropuertos de Estados Unidos entra en una nueva fase tras el anuncio del despliegue de agentes migratorios para apoyar las labores de seguridad ante la falta de personal.
El plan, impulsado por el gobierno federal, busca reducir los tiempos de espera y aliviar la presión que enfrenta la Administración de Seguridad en el Transporte en distintos puntos del país.
Además, la situación se da en un contexto de largas filas y renuncias dentro del sistema de seguridad aeroportuaria, lo que ha generado retrasos significativos para los viajeros.
Aeropuertos enfrentan crisis operativa por falta de personal
El despliegue de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas se enfocará en tareas de apoyo, como control de multitudes y supervisión de accesos.
Asimismo, las autoridades aclararon que estos agentes no sustituirán funciones especializadas, como los controles de rayos X, sino que permitirán liberar personal de la TSA.
Por otro lado, la escasez de trabajadores se ha intensificado debido a renuncias y ausencias relacionadas con la falta de pago durante el cierre parcial del gobierno.
También se han reportado dificultades económicas entre empleados, lo que ha reducido la capacidad operativa en varios aeropuertos clave del país.
Medida genera debate político y operativo
La decisión ha generado opiniones divididas entre legisladores, quienes cuestionan si esta estrategia es suficiente para resolver el problema de fondo.
Además, algunos sectores advierten que el uso de agentes migratorios en aeropuertos podría generar preocupaciones adicionales entre los viajeros.
Del mismo modo, autoridades locales han confirmado que el despliegue comenzará en terminales con mayor demanda, como el aeropuerto de Atlanta.
En consecuencia, el gobierno busca mantener la seguridad sin afectar la movilidad, mientras continúan las negociaciones para financiar el sistema.
Más de 400 agentes de la TSA han dejado sus puestos desde el inicio de la crisis, lo que explica el aumento en los tiempos de espera en controles.