La espera terminó y el Mundial 2026 arrancó con una jornada cargada de emociones, música y celebración. México aprovechó el escenario más importante del fútbol para firmar una victoria histórica ante Sudáfrica y encender la euforia de miles de aficionados que llenaron el Estadio Azteca.
El combinado mexicano derrotó 2-0 a Sudáfrica en el partido que abrió oficialmente el torneo. Julián Quiñones, delantero colombiano naturalizado mexicano, anotó el primer gol de la Copa del Mundo tras aprovechar un error defensivo. Más tarde, Raúl Jiménez amplió la ventaja con un cabezazo que confirmó el dominio local.
La inauguración rompe una larga racha para México
El resultado tuvo un significado especial para la selección nacional. Después de varios partidos inaugurales sin conocer la victoria, México logró imponerse por primera vez en un encuentro de apertura mundialista.
Más de 80.000 aficionados presenciaron el duelo en el Azteca, que volvió a convertirse en protagonista de la historia del torneo. El recinto ya había albergado partidos inaugurales en 1970 y 1986, consolidando su lugar entre los estadios más emblemáticos del fútbol internacional.
La jornada no estuvo exenta de dificultades. Durante las horas previas al encuentro se registraron problemas de movilidad y logística para miles de asistentes que intentaban llegar al estadio. Sin embargo, el triunfo terminó desplazando esas preocupaciones y transformó el ambiente en una gran celebración.
Música, cultura y fútbol marcaron el inicio del torneo
La ceremonia previa reunió a artistas de distintos géneros y países. Entre los participantes estuvieron Shakira, Maná, J Balvin, Belinda, Los Ángeles Azules, Ryan Castro y Danny Ocean, quien se convirtió en el primer venezolano en actuar durante la apertura de una Copa del Mundo.
Además, la actriz Salma Hayek participó como embajadora del torneo y dio la bienvenida oficial a las 48 selecciones participantes. La ceremonia destacó la diversidad cultural de los tres países anfitriones y la capacidad del fútbol para reunir a millones de personas alrededor del mundo.
Tras el partido, unas 120.000 personas acudieron al Ángel de la Independencia para festejar. La victoria permitió a México iniciar con el pie derecho su camino en el Grupo A y convirtió la apertura del Mundial en una noche difícil de olvidar.