La cooperación en seguridad entre Ecuador y Estados Unidos enfrenta nuevos cuestionamientos después de que Human Rights Watch (HRW) denunciara presuntas violaciones a los derechos humanos durante operativos contra el crimen organizado. El informe señala posibles abusos ocurridos en la frontera con Colombia y cerca de las islas Galápagos, y pide investigaciones transparentes sobre ambos casos.
La organización sostiene que algunas acciones se desarrollaron en el marco de la colaboración entre ambos gobiernos para combatir a las organizaciones criminales, una estrategia que Washington ha respaldado en los últimos meses.
Informe sobre Ecuador cuestiona operaciones conjuntas
Human Rights Watch presentó el informe titulado Una alianza peligrosa: Abusos, preguntas sin respuesta y la cooperación en seguridad entre Estados Unidos y Ecuador, basado en 62 entrevistas con víctimas, abogados y testigos, además de imágenes satelitales, documentos judiciales, fotografías y videos.
El documento describe dos episodios ocurridos entre enero y marzo. El primero involucra una operación militar en una granja lechera que las autoridades identificaron como un laboratorio para elaborar drogas. Según HRW, militares ecuatorianos habrían detenido arbitrariamente y torturado a cuatro trabajadores antes de incendiar y bombardear la propiedad.
El segundo caso hace referencia a ataques contra embarcaciones pesqueras cerca de las islas Galápagos. La organización asegura que drones de origen no identificado atacaron dos barcos, dejaron varios pescadores heridos y provocaron la desaparición de una tercera embarcación.
Para HRW, ambos hechos plantean dudas sobre el alcance de la cooperación entre Estados Unidos y Ecuador y sobre la responsabilidad de las autoridades involucradas.
Expertos piden transparencia e investigaciones
El constitucionalista André Benavides afirmó que las denuncias generan preocupación porque podrían reflejar actuaciones incompatibles con los estándares de derechos humanos bajo el argumento de la cooperación internacional.
El especialista sostuvo que las autoridades deben presentar información verificable para aclarar lo ocurrido, especialmente sobre una posible participación operativa extranjera y el marco legal bajo el que actuaron las fuerzas de seguridad.
La internacionalista Grace Jaramillo coincidió en que el silencio oficial afecta la imagen internacional del país y señaló que tanto el Gobierno ecuatoriano como el estadounidense deberían responder a las observaciones planteadas por Human Rights Watch.
CNN informó que solicitó comentarios al Ministerio de Defensa de Ecuador y al Departamento de Defensa de Estados Unidos, aunque hasta el momento no habían emitido una respuesta. Por su parte, un portavoz del Departamento de Estado destacó que el Gobierno del presidente Daniel Noboa mantiene una estrecha colaboración con Washington en temas de seguridad y migración.
Amnistía Internacional también había advertido meses atrás sobre posibles violaciones a los derechos humanos en operaciones militares relacionadas con el combate al narcotráfico en la región, mientras Estados Unidos sostiene que estas acciones buscan proteger su seguridad nacional.