Miami se ha consolidado como uno de los principales destinos inmobiliarios para los ultrarricos, con mansiones que alcanzan precios inéditos. Mark Zuckerberg pagó en marzo 170 millones de dólares por una residencia en Indian Creek, la operación residencial más cara en la ciudad.
El mercado ofrece cifras todavía mayores. La propiedad del corredor de bonos John Devaney en Key Biscayne está anunciada por 237 millones de dólares. La residencia apareció en Scarface como la mansión de Frank López y cuenta con un helipuerto utilizado por Richard Nixon.
Ultrarricos elevan el mercado de propiedades trofeo
Especialistas atribuyen este crecimiento al clima, comunidades exclusivas y la ausencia de impuesto estatal sobre la renta. La pandemia aceleró las mudanzas desde Nueva York, California e Illinois, mientras empresarios tecnológicos comenzaron a establecerse en el sur de Florida.
Entre los residentes aparecen Jeff Bezos, los cofundadores de Google Larry Page y Sergey Brin, además de Ivanka Trump y Jared Kushner. Indian Creek concentra esas fortunas gracias a su privacidad, vigilancia propia, grandes terrenos y acceso al agua.
La oferta ultralujosa también alcanza North Bay Road, Coconut Grove, Coral Gables y Key Biscayne. The Wall Street Journal estima que las propiedades de North Bay Road suman 1.700 millones de dólares.
Precios millonarios transforman Miami
Mayi De la Vega, fundadora de One Sotheby’s International Realty, señala que durante 2025 su firma registró más de 517 millones de dólares en ventas de propiedades superiores a 60 millones.
La escasez de viviendas frente al agua mantiene la presión sobre los precios. Asimismo, el aumento patrimonial entre las mayores fortunas amplía la capacidad de realizar compras multimillonarias, frecuentemente en efectivo.
Datos del Índice de Inequidad muestran que la riqueza del 0,1% más acaudalado, definido desde fortunas superiores a 43 millones de dólares, se multiplicó casi 13 veces durante los últimos 50 años en ese periodo.