La sequia extrema se expande en el sur de Florida y coloca a millones de residentes bajo vigilancia ante el riesgo de incendios y posibles restricciones de agua.
El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos informó que las condiciones se intensifican en buena parte del estado, mientras Miami permanece bajo alerta por escasez hídrica y varios condados activan medidas preventivas.
Sequía severa avanza en el sur de Florida
El último monitor oficial muestra sequía severa en la mayor parte del sur del estado y confirma la expansión de sequia extrema hacia nuevas zonas. El Sistema Nacional de Información Integrada de Sequía reportó que 18,1 millones de habitantes viven en áreas afectadas, lo que representa un aumento semanal cercano al diez por ciento.
Las cifras de lluvia reflejan la magnitud del problema. En enero solo se registraron 1,35 pulgadas de precipitación, muy por debajo del promedio histórico de 2,96 pulgadas. Actualmente, casi el 99% del territorio estatal enfrenta algún grado de sequía, con amplias regiones en niveles severos o extremos.
Además, el pronóstico para los próximos siete días anticipa apenas media pulgada de lluvia en el sur de Florida, incluida el área metropolitana de Miami, lo que limita cualquier alivio inmediato.
Prohibiciones de fuego y posible restricción obligatoria
Ante el riesgo de incendios forestales, cerca de la mitad de los condados implementaron prohibiciones de fogatas, quema de basura y uso de pirotecnia. Las autoridades buscan reducir cualquier chispa que pueda propagarse en terrenos resecos.
Asimismo, el Distrito de Manejo de Agua del Sur de Florida emitió una alerta de escasez para Miami-Dade, Collier, Glades, Highlands, Lee y Monroe, donde viven casi cinco millones de personas. Por ahora, las medidas son voluntarias y llaman a conservar el agua en hogares y negocios.
Sin embargo, las autoridades advirtieron que, si la sequia extrema persiste y el ahorro no resulta suficiente, podrían aplicar restricciones obligatorias para proteger el suministro público y evitar un deterioro mayor de los recursos hídricos del estado.